martes, 10 de febrero de 2015

El fraude en LETRAS MAYUSCULAS.

Las palabras tienen sombras. 

´Si me nombras me niegas´. Søren Kierkegaard. 

¿Bajo qué autoridad Usted está usando ese nombre para identificarme?

En principio nadie tiene nombre. No hay nada en un nombre que sea identidad. Todos los nombres son falsos y carecen de significado porque tanto cuando uno llega al mundo y como cuando lo deja, lo hace sin nombre. Tú eres sin nombre. O un rótulo que se te pone con propósitos utilitarios.

Sólo hay dos ámbitos en el planeta: tierra y agua. La gente vive en la tierra, por lo cual la ley de la tierra o ley nacional es la ley de la gente que avive, siendo diferente de acuerdo a cada país, porque es la ley de la gente que radica en el país. 

La ley del agua es la ley del comercio y el dinero, del flujo de fondos y activos líquidos circulantes.

En la actualidad, el dinero no tiene respaldo en metales preciosos, se basa en la mano de obra de los pueblos, que son la única fuente de crédito ante la deuda pública.

Un mundo doble donde convinen dos universos diversos: público y privado.

´Corona de la Tierra´ es un artificio milenario no incorporado mediante el cual la Tierra es reclamada por la Corona a ser de propiedad privada suya, también conocida como el Crown Estate, la Compañía, Corona de la Corporación, Commonwealth, también conocido como dominio público y todos los demás derivados. Aún más, la Corona afirma que la Tierra le fue concedida legalmente y que nunca puede enajenarse de ella.

Aquí ´Corona´ se entiende como una compleja disposición de fideicomisos y sub-fideicomisos que reclaman la propiedad de la Tierra, en última instancia, derivada de la triple corona de la adoración al dios sumerio Baal, representada por la tiara papal del culto romano, que en la práctica enarbola la ley de supremacía marítima del Almirantazgo del mar de la cultura cananita-fenicia, raza aria del clan Barats que se convirtió en la élite anglo-sajona de las islas británicas.

El derecho romano llama a la ´ley del hombre´ IUS, de ahí viene el término Justicia, y a la ´ley de los dioses´ FAS, de donde viene la palabra fascismo. La ´ley de los dioses´ es la Ley del Mar del Almirantazgo, el control fascista de las corporaciones con el capitalismo del monopolio.

El lenguaje jurídico es distinto y específico. Esto se ha mantenido para facilitar el control de quienes no lo entienden, pero están sujetos igualmente por contratos, tratados, constituciones, o leyes a la letra impresa en ellos, y que los vincula de por vida a esa jerga incomprensible de tecnicismos.

Desde que nacemos o ´rompemos aguas´ tenemos un certificado de nacimiento, al igual que los barcos que navegan llevando productos y atracan cargados de bienes en un muelle, por lo que todas las embarcaciones por ley deben ser ´hembras´, debido a que es ´ella´ la que genera el producto. Así es que todo lo que salga de una nave debe tener un certificado de manifiesto.

De la misma forma, cuando una persona nace sale del agua de su madre, obtiene un certificado de nacimiento escrito con letras mayúsculas, y un cuerpo que es de hecho un bien valor cotizable, mientras su padre y madre son engañados el momento de registrar al nacido vivo, el nuevo artículo de dos corporaciones. Todo lo que estas produzcan es de quien otorga el certificado de negocios para crear el producto, para el caso un recurso humano.

Existe el malentendido que la Constitución de cualquier país otorga al individuo ciertos derechos. Eso es falso, puesto que nacemos con derechos inalienables por el sólo hecho de existir como seres humanos, nadie los otorga, y por lo tanto nadie nos los puede quitar, o en su defecto, lo que si puede hacer cada persona es consentir si los va o no a ejercer.

Una Constitución ni siquiera los puede garantizar, ya que es un mero propósito declarado por escrito. Un texto por más que se le llame ´Constitución´ no puede garantizar derechos inalienables. El único que puede consentir si los va a ejercer o no es uno, el individuo.

Las leyes que existen hoy en día tienen su origen en el Derecho del Mar, que es una rama del derecho internacional que define las obligaciones y los espacios marítimos de los estados, aunque sólo se aplica a quien acepta someterse a ella. Bien, pues esa ley que fue creada para gobernar corporaciones y navíos nos ha sido impuesta para gobernar sociedades.

¿Como lo hicieron? Una simple distorsión del lenguaje es suficiente para hacer creer a todo el mundo que esta ley alternativa marítima se aplica para lo privado sobre la ley civil.

Una creencia predominante en la cultura moderna es que licencias, permisos, registros, estipulaciones, certificados y otros documentos, son esenciales para cualquier actividad empresarial, comunitaria y civil; falsa creencia perpetuada por la ´Ley Marítima´. Sin embargo, ¿cuántas son aplicables para uno?

Un malentendido común entre las personas es que cualquier texto o regulación que las gobierna forma parte de una sola categoría: ´La Ley´. Pero hay muchas otras formas legales que son acatadas por las personas sin darse cuenta que simplemente no son aplicables a una persona nacida en ámbito privado con derechos inalienables.

Esta ´ley del mar´ fue originalmente creada para controlar navíos que atracaban en el extranjero en busca de recursos y productos para importar y exportar, adaptada para asuntos financieros y mercantiles, pero no en asuntos civiles. Esta ley sólo aplica a quien consienta someterse a ella.

La definición de Ley Marítima de Comercio la explica como una ley privada internacional que gobierna las relaciones entre las entidades privadas que comercian en los océanos. Pero a través de la manipulación sagaz del lenguaje, una forma de ley que fue creada para gobernar corporaciones, negocios y navíos, ha sido impuesta para prevalecer como tal sobre la persona natural.

Cuando un producto sale de un barco y es llevado a tierra extranjera, esa nación toma custodia del producto y lo reconoce con un certificado que constata la fecha de ingreso o ´nacimiento´ del producto en la nación respectiva. Un certificado es definido como un documento que establece una declaración de propiedad, y entonces la pregunta que surge es ¿por qué los seres humanos necesitan un certificado de nacimiento? Porque son propiedad del país donde nacen, que los usa como valor de intercambio internacional.

Por tanto, cada persona con un certificado de nacimiento es definida como una propiedad, un simple recibo legal, y todo lo que por ley hace son negocios bajo una licencia específica. Por ejemplo, cuando contrae matrimonio con alguien es una corporación haciendo negocios con otra corporación, y obtienen una certificado de matrimonio o licencia de negocios.

Es cuando del niño nacido vivo crean una segunda entidad que llaman ´persona´, con un padre y una madre que actúan como socios de un matrimonio o unión libre, que en realidad han concebido un ´personaje´ que detenta un título de propiedad o partida de nacimiento, que se registra en letras mayúsculas para dominio público a favor de una corporación marítima, y así el estado se apodera del personaje, por lo menos hasta que cumpla la mayoría de edad, cuando el individuo afectado puede reclamar para sí su ´doble tú´.

Este legalismo digno de un libro de hechizos se inicia con otra faceta en Estados Unidos, cuando en marzo de 1933 se declaró en bancarrota y comenzó a aceptar los préstamos de la ´Reserva Federal´, una corporación privada afiliada al gobierno. El país, sin dinero para pagar los préstamos, empezaba a usar a sus ciudadanos como un valor negociable en garantía de respaldo. Ello quita a la persona sus derechos naturales inalienables, y en cambio pasa a tener ´privilegios, deberes y beneficios´, o sea, un esclavo en toda regla que pertenece al estado.

Esta ley alternativa marítima trucó el sentido de la palabra ´persona´, de ser una persona natural a convertirse en una ´corporación´, de corp en inglés que significa cadáver. Los impuestos, un permiso de circulación, de trabajo, de residencia, para establecer un negocio, de construcción, un certificado de nacimiento o matrimonio, multas de tráfico, seguros, y otras formas de documentación que una vez se creyó eran absolutamente necesarias, solo se aplican a la ´persona´ si entendida como ´corporación o persona jurídica´.

Cuando una persona firma cualquiera documento legal, está cediendo indirectamente los derechos de nacimiento citados en la constitución, y la persona se convierte en una corporación, que se crea con el mismo nombre que la persona natural.

La única manera para distinguir el nombre natural del nombre corporativo es diferenciarlo mediante el uso de letras mayúsculas o minúsculas, ya que el nombre corporativo siempre estará en letras mayúsculas.

Esto se conoce como Capitis Diminutio Maxima, que en derecho romano refiere la pérdida o disminución de derechos, sean la libertad, la ciudadanía o la capacidad civil.

Bajo tal concepto, la libertad se obtiene como permiso condicionado por un superior, lo que no otorga liberación. Una persona puede tener libertad pero no liberación. La libertad requiere pedir permiso, obtener un pase, o una licencia que es un acuerdo dentro de la ley de quien lo emite. Por eso es que hay policías para respaldar la política de los políticos, que a su vez trabajan para los amos de las corporaciones

Al comprobar el nombre en un documento de identidad, pasaporte, seguridad social, tarjeta de crédito, y cualquier otro documento oficial, éste sólo aparece en letras mayúsculas para representar la corporación que tiene el nombre de la persona, pero que no es tal.

La corporación es conocida como una ´persona artificial y/o fictícia´, mientras que el ser humano es ´persona natural´, gobernada por su propia conciencia.
La sociedad que creó las leyes que son aplicadas se llama ´sociedad legal´. Aún así, la parte medular de este completo engaño es el hecho que no somos por naturaleza miembros de la sociedad legal, aunque eventualmente todo documento privado deba ser registrado en el ámbito público para notificar la propiedad de alguna cosa.

Cabe distinguir entre genuino y original. Genuino es sinónimo de auténtico. Original es su primera copia. Si en un tribunal el sistema no tiene al ´genuino´ de la persona natural o ser vivo es encaminada a la jurisdicción como persona ´original´ o artificial y/o ficticia que pertenece al gobierno corporativo, para ser procesada ´a todas las acciones, necesarias para la protección y defensa de los bienes e ingresos de la corona´.

Además, para efectos prácticos, hay dos líneas de tiempo: la hebrea y la gregoriana. Corresponden al Calendario Hebreo o Anno Mundi (Año del Mundo) donde opera el sistema, que a la presente fecha está en el año 5775; y al Calendario Gregoriano o Anno Domini (Año del Señor) que está en el año 2015 donde opera el gobierno corporativo. Por ello cualquier juez del sistema no escucha a la persona original o fictícia que se presente ante él sin un abogado que lo represente, primero porque tal persona está en otra línea de tiempo, y segundo porque está 3760 años en el pasado, en otras palabras, está muerto, y un muerto no puede hablar ni representarse.

La ley del gobierno corporativo creó el Ens Legis (hombre de paja´ y/o ´doble tú´), que es una criatura de la ley del dominio público; un ser artificial, en contraste con una persona natural. El Ens Legis es aplicado a las corporaciones, y su existencia es completamente derivada de la ley.

En el caso específico de los Estados Unidos, en 1933, cuando Franklin Delano Roosevelt juró el cargo de presidente estableció que el país hacía una ´Consagración Nacional´, en otras palabras, entregó los Estados Unidos a una entidad sagrada mediante un artificio religioso en un acto político, con el único propósito de declarar la bancarrota de la Unión, reclamando para sí aquello que habían creado en derecho público.

Entonces, en el caso de Estados Unidos, cuando nace un bebe, el médico recoje un pedazo de placenta para registrar el ADN materno, crea el certificado de nacido vivo sin que el padre aparezca por ningún lado, y teniendo a la madre como simple informante. Entonces, se crea un nuevo personaje en lo que se conoce como acta o certificado de nacimiento, que aunque parezca mentira es archivado en el Instituto Smithsoiano (Smithsonian Institut) con sede en Washington DC, y con sucursales en New York, Virginia y Panamá.

En términos prácticos, el acto o certificado de nacimiento es una cárcel para la persona natural, porque le quita sus derechos privados y permite que se le manipule por medio de políticas públicas. Dado que certificado se define como un instrumento que establece una declaración de propiedad, en este caso se puede decir que la gente es usada como valor de intercambio comercial para pagar la bancarrota federal, según reza la constitución original del derecho público británico, por la que reclama la propiedad total del planeta, y que la enmienda 14 a la Constitución ratifica:

´Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, son sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos y del Estado en que residen´.

Las leyes creadas para el control de la sociedad son aplicadas con lo que se llama ´la sociedad de la ley´. La clave de este engaño es el hecho de que no somos por naturaleza miembros de esta sociedad de la ley, y por lo tanto sus leyes no se aplican a personas naturales.

El reino de lo privado es el ámbito de lo legítimo: la persona natural reconocida como viva que tiene derechos inalienables que lo tornan un ser soberano en legítimo derecho foráneo siendo un acreedor natural del sistema.

El reino de lo público es el ámbito de lo legal: la corporación con un certificado de nacimiento que en derecho público se vuelve un esclavo de lo legal sujeto a lo doméstico siendo así un deudor del sistema de gobierno.

Vivimos en dos mundos donde lo público y lo privado nunca se mezclan, ya que so pena de sanciones penales no se puede interrumpir el comercio que sirve al fraude de la usura en el ámbito del derecho público.

Los jueces, abogados, procuradores, intendentes, o lo que sea, hacen parte de la sociedad legal, que a su arbitrio ha creado su propio lenguaje o jerga que es perversa y engañosamente aplicada para formar creencias y conceptos. De modo que básicamente todas exigencias de edad, infracciones y cualquier tipo de regla arbitraria, exceptuando el daño a otra persona o su propiedad, son normas que no aplican a la persona natural.

El juego de la ley es sólo una ilusión, por lo que es posible reclamar la libertad con que se nace, la cual sólo tiene los límites que impone el libre albedrío.

Es destacable el hecho de que ninguna Constitución de ningún Estado haya proclamado jamás la libertad del derecho a emitir dinero, base de la libertad para el acuerdo y el intercambio.

Por ley natural, Uno es el artífice de su destino. Siendo Uno soberano, el poder sobre el dinero también es poder soberano para articular ese destino.



Una bula o bulla pontificia es un documento escrito en latín sobre asuntos políticos y religiosos, que para evitar falsificaciones lleva un sello de plomo con una serie de validaciones internas y externas, que consigna el nombre del Papa que la promulga y el año de su publicación.

Al estilo pontificio la bula es expedida por la Cancillería Apostólica del Vaticano sobre determinados asuntos de importancia dentro de la administración clerical y civil, constituyéndose en uno de los instrumentos más extendidos en los que se fundamenta y expande por el mundo la autoridad del sumo pontífice romano.

La finalidad última de las bulas pontificias es apoderarse del planeta. La leyenda negra asevera que las bulas papales originales habían sido escritas sobre piel de niños sacrificados, o de personas de mente brillante opuestas a la Iglesia Católica, y que se archivaron en las bóvedas del Vaticano. Los que hoy puede verse allí son copias escritas en piel animal.

La Bula Unam Sanctam del papa Bonifacio VIII publicada en 1302, primera en crear para la historia el concepto de fideicomiso, es la expresión más radical de la hierocracia papal, y en su eficacia ´rey del mundo´. En ella el Papa afirma la absoluta supremacía del poder espiritual sobre el poder terrenal, y termina por definir que es de absoluta necesidad para la salvación el estar sometido al Pontífice Romano.

Un fideicomiso es un contrato o convenio en virtud del cual una o más personas, llamadas fideicomitente o también fiduciante, transmite bienes, cantidades de dinero, o derechos presentes o futuros de su propiedad a otra persona.

La Bula Romanus Pontifex, emitida por el papa Nicolás V en 1455, llamada ex cátedra como la primera corona, es una prueba del señorío espiritual del papado sobre el mundo occidental, en su papel en la regulación de las relaciones entre los príncipes cristianos, y entre cristianos y ´paganos e infieles´. Esta bula se convirtió en la base para la apropiación de las tierras en el ´nuevo mundo´, con el argumento que sus actividades servían para difundir el cristianismo.

Esta es la primera de las tres bulas papales para reclamar el inicio o incipit ´Para un recuerdo perpetuo´. Dicha bula tuvo el efecto de transmitir en perpetuidad el derecho de uso de la Tierra como de Bienes Inmuebles del expreso Fideicomiso Unam Sanctam al control del Pontífice y sus sucesores. Por lo tanto, toda la Tierra se reivindica como ´tierras de la Corona´.

Esta primera Corona representa el primer fideicomiso cestui Que Vie, creado cuando un niño nace, privándole de todos sus derechos naturales y derechos sobre la tierra en el nacimiento.

La Bula Aeterni regis, o ´del rey eterno´, se publicó en 1481 por el papa Sixto IV. Confirmó las anteriores bulas Romanus Pontifex, emitida por Nicolás V en 1455, e Inter caetera, emitida en 1456 por el papa Calixto III. Fue la base legal para que Cristóbal Colón actúe como agente virreinal de la corona española en América.

Esta bula papal creó lo que se conoce como la ´Corona de Aragón´, más tarde la Corona de España, que a su vez la perdió en 1604 cuando el papa Pablo V se le concedió al rey James I de Inglaterra, después de la exitosa aprobación de la ´Unión de las coronas´ o de la Commonwealth en 1605, tras la llamada Conspiración de la Pólvora.

Esta segunda corona representa el segundo fideicomiso cestui Que Vie, creado para que cuando un niño nazca tenga a la venta su partida de nacimiento como un bono valor al banco central privado de la nación, quitándole la propiedad de su propia carne y condenándolo a la servidumbre perpetua como ´persona romana´, o esclavo.

La tercera corona fue creada en 1537 por la bula del papa Pablo III que convocaba al Concilio de Trento. Representa el tercer acto testamentario y final de un fideicomiso creado para la reivindicación de todas las ´almas perdidas´.

Esta tercera corona representada por el tercer fideicomiso cestui Que Vie, creado para cuando un niño es bautizado, siendo la concesión del certificado de bautismo por parte de la iglesia el poder sobre título del alma del bautizado. Así, sin título jurídico sobre la propia alma, un hombre o una mujer pueden tener ´legalmente´ negado derecho a presentarse como una persona, pero pueden ser tratados como una criatura y cosa sin poseer legalmente un alma.

Las leyes pontificas además son obligatorias, incluso sin haber sido aceptadas o confirmadas por los gobernantes seculares, y por lo tanto, cualquier ley nacional puede ser abolida en cualquier momento por el Sumo Pontífice. El Papa, Vicario de Cristo, reclama así la propiedad última de todo cuanto hay en el Orbe.

En 1540, Venecia ayudó en la creación de la primera Ley Que Vie cestui para usar esta bula papal como la base de la autoridad eclesiástica de Enrique VIII. Esta corona fue concedida en secreto a Inglaterra para la ´recogida y la cosecha de las almas perdidas´.

Desde entonces los Colegios de Abogados han sido responsables en la administración de la ´cosecha´ de las almas de los perdidos y condenados, incluyendo el registro y la recogida de los certificados de bautismo que representan las almas cooptadas por el Vaticano y almacenadas en sus bóvedas.

La Cestui Qui Vie act de 1666, o Ley KV Sestif, en sentido literal de ser ´beneficio para otro´, fue aprobada por el parlamento británico durante el incendió que consumió gran parte de la ciudad de Londres tras sufrir la peste negra. Se hizo para subrogar los derechos de hombres y mujeres, lo que significaba que todos fueron declarados muertos, perdidos en el mar o más allá del mar. En ese entonces ya operaba el derecho marítimo.

Por ende, el Estado tomó la custodia de todo el mundo y de sus bienes en un fideicomiso, y se convirtió en el administrador para la ejecución de todos los títulos de las personas y sus bienes, al menos hasta que alguien vivo en un lapso máximo de siete años volviera para reclamar esos títulos.

Es entonces cuando se inicia la regla del uso de MAYÚSCULAS para dar un NOMBRE corporativo a una persona natural, porque al usar letras MAYÚSCULAS en cualquier NOMBRE, este siempre se refiere, sin excepciones, a una persona jurídica, empresa ficticia o corporación.

El certificado de nacimiento que se exige a la persona natural tiene el nombre en letras mayúsculas que representan una corporación o ´doble tú´ de aquella persona, que está conectado a un fideicomiso a nombre de la Corona, o sea, y en última instancia, el Vaticano.

Legalmente, se nos considera una ficción, un concepto o idea que se expresa como un nombre. Por tratarse de una persona jurídica no tiene conciencia; legis ens, un ser artificial, un nombre/palabra escrito en una hoja de papel para ser legalmente atado a perpetuidad, un barco flotando en el mar del comercio.

La única salida para la persona natural es recuperar su entidad muerta -corpse significa cadáver en inglés- que la Corona creó, convertida en el fiduciario del fideicomiso qui tui cest y darse de baja de la ley marítima de comercio que la tiene en custodia.

Es por eso que siempre se necesita la representación de un abogado cuando involucre asuntos legales, porque está muerta. La ficción legal es una construcción en el papel, un fideicomiso mercantil. Cuando la persona natural recibe una factura o citación de un tribunal, es siempre en mayúsculas, similar a lo escrito en una lápida. Las letras mayúsculas literalmente significan muerte. Una ficción legal creada cuando alguien informó al gobierno que había un nuevo ´buque´ en la ciudad de nacimiento.

Como una persona muerta no puede interactuar con empresas o el Estado, la ficción legal lo hace. Es el ´segundo tú´ que a través de estas ficciones legales es engañado en el pago de impuestos, obtención de crédito y demás.

Esto lleva a la deuda y el dinero. Todos trabajan para ganar dinero y comprar bienes y servicios, los cuales son proporcionados por las grandes corporaciones. Pero de acuerdo a la ley es sólo una ficción legal que interactúa, ya que uno está declarado como ´muerto´. Simplemente convertido en siervo monetario que produce bienes y servicios para pagar la deuda del Estado. Ese trabajo está medido en crédito corriente, que es deuda, y apenas permite al individuo retener una pequeña porción de su trabajo para que cubrir necesidades básicas.

Todos los gobiernos y países son ficciones fabricadas y comúnmente aceptadas. En realidad nunca ha habido alguna vez gobierno, países, dinero, o constituciones. Los países con deudas impagables -que en la práctica son una totalidad- resultan rescatados por los organismos internacionales de crédito bajo el acuerdo que las personas trabajen para producir bienes de intercambio con la fin de pagar los préstamos. Resultan pues garantía monetaria a ser utilizada en la forma que la gran banca considere conveniente pagar la deuda o generar más dinero.

Por tanto, toda la gente es vista como estando en custodia de ´La Corona´. Ello permite a las personas funcionar como un bien valor en el comercio y aceptar los ´beneficios´ proporcionados por el Estado, sin saber que por su trabajo son acreedores naturales del sistema.

El juego de la ley es sólo una ilusión, una forma de perversión del lenguaje que perpetúa el falso ser. Como la persona por naturaleza no es parte de la sociedad de la ley, sus leyes no se aplican a personas naturales.

Resulta una ley distorsionada que adopta una estructura de creencias originalmente creada para asuntos mercantiles y financieros no civiles. La persona natural solo es gobernada por su propia conciencia. Las leyes son creadas para el control social a través de la sociedad de la ley.

En un tribunal o corte los derechos civiles no son protegidos. De facto, el juzgado y el demandante se encuentran en un navío, y todo lo que allí ocurre está bajo la ley marítima. El juez actúa como un capitán que resuelve una disputa mercantil entre las partes, y por ello en cualquier juicio hay siempre una suma de dinero en juego que una vez pagada cierra el caso. 

De igual manera y literalmente el magistrado o juez, vestido y tocado para el efecto, hace magia aplicando un libro de hechizos que el sistema llama ´ley´. La inmensa mayoría de gente ignora que desde su nacimiento se ha sometido a la ley marítima alternativa, algo posible gracias a la manipulación de la lengua.

Al firmar cualquier documento legal se están cediendo derechos inalienables de nacimiento, y la persona natural se rebaja al estado de una persona artificial con título corporativo en letras mayúsculas, a favor del ´Banco del Rey´, una institución monárquica con derecho propio que controla la emisión de un dinero original no genuino.

Paradójicamente, un sistema privado ha cooptado el dominio público con el único fin de obtener, a través del usufructo del dinero, las mayores ganancias posibles. 

Cuando Uno tiene evidencia de ser dueño del ´suelo´en cuerpo, alma y espíritu, se acaba el fraude Ens Legis u ´hombre de paja´, y se es un hombre o una mujer emancipado en legítima posición de derecho.

sábado, 7 de febrero de 2015

Sobre el origen inorgánico del petróleo.

El combustible del banquismo global

´El petróleo es un producto de destilación desde grandes profundidades y emisiones de rocas primitivas por debajo de las cuales surgen todas las fuerzas de acción volcánica´. Alexander Von Humbolt.

Petróleo viene de la palabra greco-latina petroleum, que se traduce como ´aceite de piedra´, tiene un origen abisal endógeno, inorgánico, mineral, no biótico, y primordial, siendo un material primigeno de origen profundo que ha llegado a través de erupciones a la corteza de la Tierra, y que estaba ahí muchos millones de años antes que la vida apareciera en el planeta.


En 1892, el petróleo fue falsamente clasificado como combustible fósil pasible de agotamiento por extracción. Un engaño reforzado que logró un precio mundial del petróleo, especulativo y lo más alto posible, y creó el sistema ´petrodólar´, clave para el dominio imperial de Estados Unidos. En realidad, el petróleo es después del agua el líquido más frecuente en la Tierra. Lo increíble es que ello no figure en los libros de texto de Geología y que haya geólogos que sostenga que se trata de un combustible fósil.

Se define como orgánica a una substancia compuesta de hidrógeno, oxígeno y carbono, una constante en toda clase de seres vivos. Los intereses del monopolio petrolero definieron para la ´ciencia´ que al también estar constituido de hidrógeno, oxígeno y carbono, el petróleo provenía de la descomposición de la materia orgánica, algo que lo convertía en un combustible fósil. Lo cierto es que nunca se ha encontrado un fósil real debajo de los 5 kilómetros de profundidad.

Es un hecho probado que el petróleo se forma de fuentes no biológicas de hidrocarbonos localizadas en las profundidades de la corteza y manto terrestres. Los depósitos de petróleo en estratos sedimentarios a menudo están relacionados con fracturas en el basamento inmediatamente inferior.


Los hidrocarburos primordiales, en su forma de metano, son el más básico de los hidrocarbonos. Hay enormes depósitos de metano, carbón en estado elemental, dióxido de carbono y carbonatos, en el manto terrestre entre los 100 y 200 kilómetros de profundidad. El sistema hidrógeno-carbono evoluciona a hidrocarburo bajo presiones que se encuentran en el manto de la Tierra y a temperaturas consistentes con ese entorno.

Enterrado profundamente en la Tierra, se encuentra un segundo ámbito, una biósfera bacteriana mayor en masa que la de todos los seres vivos en la superficie.

Los seres vivos en o cerca de la superficie de la Tierra son sólo parte de la historia biológica. En las profundidades de la corteza terrestre, existe una flora bacteriana profunda de biósfera caliente, la mayor masa de todas las criaturas que habitan en la tierra y los océanos. Son seres vivos que existen en las profundidades de la corteza del planeta a temperaturas por encima de los 100 grados centígrados, viviendo a expensas de metano y otros hidrocarburos.

En contra de la ´Teoría de la biósfera profunda caliente´, la ciencia académica oficial sostiene que el origen del petróleo, carbón y gas natural, proviene de residuos de criaturas muertas. Supone que cuando la materia orgánica de los pantanos y los fondos marinos es enterrada lo suficientemente profundo en la corteza terrestre, pasa por cambios químicos que destilan hidrocarburos, aunque lo cierto es que los hidrocarburos provienen de acciones químicas que se incorporaron a la Tierra en su creación.

El planeta está grandemente dotado de estos hidrocarburos, cientos de veces más de lo que la mayoría de geólogos, compañías petroleras, o líderes políticos aceptan. La creencia general en la escasez que hace subir los precios del gas y provoca temores macroeconómicos, es un espejismo que ha servido durante décadas a los intereses creados entre los productores de petróleo.

Geólogos petroleros convencionales sostienen que los llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos son creados por el entierro de la materia orgánica a profundidades donde niveles moderados de calor y presión los ´cocinan´ en petróleo y gas natural, que luego migran a través de la corteza hacia los tipos de estructuras sedimentarias más adecuadas para atraparlos.

Los geoquímicos argumentan que la mayor parte de hidrocarburos no pueden residir en el manto de la Tierra, ya que a esa profundidad los hidrocarburos reaccionarían con el manto, provocando su oxidación en dióxido de carbono, un proceso que dicen es evidente en las erupciones de dióxido de carbono de los volcanes.

Otro de los argumentos que los geólogos utilizan para defender el origen orgánico de los hidrocarburos es que algunas moléculas de petróleo se parecen mucho a moléculas que se encuentran en las células vivas. Pero esta supuesta interpretación de moléculas indicadoras como signos que hay vida en la producción de los hidrocarburos de profundidad a partir de criaturas muertas que se convierten en hidrocarburos al ser enterradas, y la fuente de los combustibles fósiles a largo plazo, cuando en realidad los hidrocarburos son el combustible para la sobrevivencia de las criaturas enterradas en las profundidades de la Tierra.

Evidencia de que hay vida en la profunda biósfera caliente, en los productos químicos que brotan de las chimeneas volcánicas, y en los agujeros, cuevas y pozos profundos en todo el planeta. 

La magnetita es una forma químicamente reducida de óxido de hierro, ya que tiene menos oxígeno unido al hierro que los óxidos ferrosos más comunes. Toda la cuestión sobre la biósfera profunda caliente es que el petróleo viene desde muy abajo, sin biología de por medio, y que será el material alimenticio para la flora microbiana de profundidad al llegar a un nivel relativamente poco profundo donde la temperatura no es demasiado alta. Para que los microbios utilicen ese hidrocarburo crudo como alimento en ausencia oxígeno atmosférico, tienen que encontrar oxígeno en las rocas. Hay mucho allí en forma de óxidos de hierro común, pero casi nada fácilmente utilizable.

Los hidrocarburos del manto terrestre proporcionan un suministro dosificado a la vida que se desarrolla allá abajo. El helio que se concentra en el petróleo es asociado con los desechos biológicos. Pero el helio no tiene ninguna afinidad química con la materia biológica. El helio debe ser barrido desde el fondo hacia abajo por el petróleo. Si hay líquido a presión en los espacios entre los poros éstos se mantendrán abiertos, y si bien un átomo de oxígeno no podría pasar por las grietas de la roca, el metano es una molécula bastante estable para obtener masa, siempre y cuando la presión del fluido en los poros esté en equilibrio razonable con la roca presionando desde arriba.

Ello permite inferir que cualquier cuerpo planetario lo suficientemente caliente que tenga hidrocarburos en él, tendrá un biósfera profunda. Así que la vida podría extenderse no sólo dentro de los sistemas solares, sino a grandes distancias. Puede haber un gran número de cuerpos cósmicos que son como planetas no vinculados a las estrellas. Es decir, no hay motivo para pensar que la formación de los cuerpos planetarios necesita de una estrella para generar su biósfera profunda.

Las observaciones astronómicas han detectado grandes cantidades de hidrocarburos en diversos cuerpos planetarios de nuestro sistema solar, y muestran también que los hidrocarburos son el factor común a los cuerpos planetarios. Por lo tanto, parece natural que deba haber hidrocarburos similares dentro de la Tierra, filtrándose lentamente. Los hidrocarburos profundos son pues un hecho normal de la geología planetaria. Se puede ver el petróleo crudo como un hidrocarburo primordial al que se han añadido productos biológicos.

Pero ¿por qué las empresas petroleras interesadas no prestan atención a la evidencia? En parte quizás debido a que los geólogos petroleros que trabajan para las grandes empresas nunca van a admitir que podrían haber hecho toda su planificación y prospección bajo presupuestos falsos, dejando claro que la teoría geológicas oficiales y sus predicciones estaban de plano equivocadas.

El cartel de la Organización de Países Exportadores de petróleo -OPEP- a conveniencia mantiene la información de que el petróleo es un recurso no renovable que se va a acabar, lo que por supuesto debilita en gran medida a las decenas naciones individuales en detrimento de la OPEP y sus controladores reales.

La extracción de hidrocarburos a grandes profundidades se enfrenta al problema de las altas temperaturas. En la actualidad las compañías petroleras son capaces de perforar hasta 10 kilómetros de profundidad. Oficialmente, no existen brocas que soporten las condiciones temperatura más allá de esa profundidad.

Hay mares de hidrocarburos en rangos de profundidad entre 2.500 y 5.000 metros, donde las temperaturas permiten su formación, pero los extractos del manto no son estáticos, moviéndose a gran velocidad en términos geológicos, por lo que las condiciones para su formación y embalsamiento no se mantienen estables.

El petróleo es un líquido natural oscuro, oleaginoso e inflamable, constituido por una mezcla de hidrocarburos que se extraen de lechos geológicos continentales o marítimos. Mediante diversas operaciones de destilación y refinado, se obtienen distintos productos útiles con fines energéticos o industriales como gasolina, keroseno, nafta, diesel, y otros.


Debido a la existencia de una variedad de petróleos, que de acuerdo a su ubicación, origen y composición, presentas características que los diferencian. Su color varía del amarillo al rojo pardo, hasta clases oscuras y casi negras. El color depende de su estructura molecular, y también de su peso específico de acuerdo a la denominada escala de grados api, una medida de densidad en relación al agua.


Los aceites de bajo peso específico (0,777 a 0,789) son amarillos, los medianos (0,792 a 0,820) ámbar, y los más pesados son oscuros. Por luz reflejada, el aceite crudo es usualmente verde, debido a la fluorescencia. Por lo general, su tonalidad se oscurece con el aumento de su peso específico, que se incrementa al aumentar su porcentaje de asfalto.


Los hidrocarburos puros son incoloros, pero a menudo se colorean por oxidación, especialmente los no saturados. Los compuestos que dan color pertenecen a la clase de los hidrocarburos aromáticos. Los crudos de bajo peso específico (peso por unidad de volumen), es decir crudos livianos, son amarillos; los medianos color ámbar y los más pesados oscuros. Los petróleos de color claro son ricos en gasolina, mientras que los petróleos densos y de una gran viscosidad lo son en asfalto. La pigmentación del crudo está íntimamente ligada pues a su constitución química y a su densidad, y en esto parece influir, en forma determinante, en la composición de los distintos hidrocarburos que lo constituyen.


La hipótesis abiótica sugiere que la gran cantidad de hidrocarburos hallados en el petróleo pueden ser generados por procesos abiogénicos y estos hidrocarburos migran fuera del manto a la corteza terrestre hasta escapar a la superficie o permanecer atrapados por estratos impermeables, formando yacimientos de petróleo.


El petroleo se formaría por la acción del agua sobre carburos metálicos, cuando se filtra hacia las capas terrestres profundas y allí por reacciones químicas hidrocarburos de cadenas cortas, que luego por reacciones de polimerización cada vez más complejas se condensan y se polimerizan en petróleo. El petróleo es también un producto original de la masa cósmica durante la consolidación planetaria.


Por tanto, el petróleo no es un combustible fósil y no tiene relación intrínseca con los dinosaurios o con cualquier otro detrito biológico en los sedimentos o en cualquier otro lugar. El petróleo es un material primordial de origen profundo que ha erupcionado a la corteza de la Tierra.


Las teorías abiogénicas rechazan la suposición que ciertas moléculas encontradas dentro del petróleo, conocidas como biomarcadores, sean indicativas del origen biológico del petróleo.


En cambio, argumentan que algunas de estas moléculas pueden provenir de microbios que el petróleo encuentra en su emigración hacia la superficie a través de la corteza, que otras moléculas similares se han encontrado también en meteoritos, los cuales presumiblemente nunca han tenido contacto con materia viviente, y que otras pueden ser engendradas por reacciones posibles en el petróleo inorgánico.


Toda la teoría del cenit del petróleo se basa en la idea de que el hidrocarburo es un combustible fósil, lo cual es aceptado como un dogma religioso por casi todos los departamentos de Geología del mundo, excepto en Rusia y su zona de influencia. La cuestión es que el petróleo no es un combustible fósil, y en realidad existe en cantidades ilimitadas a media y gran profundidad en casi todas las partes del planeta. Entonces el problema es la tecnología de perforación y extracción para permita llegar hasta el abismo donde se encuentran auténticos océanos de petróleo.


El llamado pico de producción de crudo es un gran fraude masivo para obtener incesantes beneficios económicos por parte de las corporaciones petroleras y la banca de inversión de WallStreet y la City londinense, que han encontrado en las fluctuaciones del precio de los hidrocarburos sujetos a derivados de riesgo financiero, una fuente de riqueza inagotable, mientras tanto las sociedades pagan a precio de oro el engaño de la escasez de un recurso esencial de consumo como es la energía a base de gas natural y petróleo.


Ocurre exactamente lo mismo con las teorías sobre el origen de la humanidad, la causa del Sida, o la estructura cierta de la Tierra, son resultado de un montaje sistemático a gran escala, con la renuencia para el caso de los teóricos convencionales de la industria del petróleo para aceptar cualquier idea que desafíe el fundamento de su creencia básica y presupuesto dogmático que, ´como todo el mundo sabe´, el petróleo tiene un origen orgánico o fósil.


Todos los pozos o depósitos de petróleo, gas natural, y bituminosos, no pueden ser considerados sino producto de emanaciones volcánicas solfatáricas condensadas -porque contienen ácido sulfídrico o hidrógeno sulfurado- y retenidas en su paso ascendente en los depósitos porosos de todas las edades de la corteza de la Tierra. Nada es tan simple, y por tanto nada tan natural como este origen, y puede ser sobradamente demostrado.


´Hay un importante número de datos geológicos que no encuentran una explicación satisfactoria en la hipótesis establecida del origen biótico del petróleo y que sólo pueden explicarse según la teoría del origen abiótico abisal del petróleo´, afirma la página on-line europea de la Asociación Americana de Geólogos del Petróleo, en un artículo titulado: ´Teoría del origen abisal abiótico del petróleo: un reto para la industria petrolera´.


El origen fósil de los hidrocarburos nunca ha sido probado, pero esta teoría ni siquiera ha sido cuestionada, ni se ha hecho nunca ningún esfuerzo para validarla. Es simplemente tomada como un criterio científico establecido, siendo obvio lo que es, una teoría falsa que postula que el petróleo, el gas natural y el carbón son todos combustibles fósiles depositados en cantidades finitas en un momento específico de la historia de la Tierra.


El petróleo puede ser producido de manera abiótica en laboratorio a través de reacciones inorgánicas simples, con lo cual se entiende demostrada la teoría abiogénica que ha sido también verificada mediante modelos matemáticos indiscutibles. Uno de los primeros defensores de esta teoría fue el químico ruso Dimitri Mendeleiev, pionero en la creación de la tabla periódica de los elementos.


Otro de los problemas principales de la hipótesis tradicional del origen biológico del petróleo es la determinación de las fuentes bióticas de la mayoría de los pozos gigantes y super-gigantes de petróleo y gas natural.  ¿Cuál pudo ser la fuente suficiente de restos orgánicos que, según la teoría del origen fósil de los hidrocarburos, originó el petróleo de los yacimientos de esta categoría?

El fenómeno de las reservas de petróleo que parecen estarse llenando otra vez es algo ampliamente informado, de manera notable en el Medio Oriente y a lo largo de la Costa del Golfo de México en Estados Unidos. Allí se ha reportado que algunos pozos vacíos tras su explotación volvieron a llenarse. Una evidencia contundente que se aplica actualmente en más de 80 pozos de petróleo y gas en la región del mar Caspio, desarrollados aplicando la perspectiva de la moderna teoría de que están produciendo petróleo desde roca basáltica.


La extracción de hidrocarburos de pozos situados en Roca Basal es una realidad inexplicable que afianza la teoría del origen abiótico, ya que serían zonas donde la teoría biogénica u orgánica de los combustibles fósiles sostiene que no existen hidrocarburos.


Además, la composición química de los hidrocarburos es contradictoria con un origen orgánico. Por ejemplo, el elevado contenido en helio no existe en los restos biológicos. Impregnando todo descubrimiento de petróleo a lo largo de la historia, está la presencia de emanaciones de helio. De hecho, es tan abundante en los campos petrolíferos, que las compañías petroleras usan detectores de helio como una de sus herramientas de exploración.


El helio es un gas inerte que no reacciona con nada, y es identificado en cantidad a profundidades de hasta 500 kilómetros debajo de la superficie terrestre. No es uno de los miembros de la llamada docena primigenia de elementos. La vida vegetal no usa al helio para nada, y no es un derivado de la vida. Sin embargo, es un producto fundamental de la nucleosíntesis estelar. El helio no se encuentra en cantidades significantes en áreas que no producen petróleo o metano.

Los hidrocarburos de un campo petrolífero cualquiera no muestran cambios químicos a medida que la profundidad de extracción aumenta. Sin embargo, los fósiles por encima de él tienen una firma geológica que cambia constantemente y que se relaciona con sus particulares períodos paleontológicos.


A causa que los hidrocarburos son químicamente muy consistentes, el uso de particulares trazas de metales puede usarse para identificar su origen geográfico. Los hidrocarburos se encuentran en áreas geográficas donde la abundancia de vida prehistórica que se conoce allí existía no podría jamás haber provisto la cantidad ya extraída. La mayor parte de la vida de superficie se compone de 90 por ciento de agua y 10 por ciento de compuestos orgánicos. De modo que aún si todo ese 10 por ciento orgánico se convirtió en supuesto combustible fósil no estaría ni siquiera cerca de la masa de hidrocarburos que ya se han extraído durante los últimos cien años.


Los patrones geográficos que emergen de los campos petrolíferos, todos muestran correspondencia con estructuras geológicas de gran profundidad. Esto contrasta notablemente con la distribución al azar de tales patrones de distribución geográfica.


Los hidrocarburos han existido desde los primeros tiempos del universo, y son parte del proceso de formación de los planetas. Sus componentes, hidrógeno y carbón, se originaron en el compuesto primordial del que se formó la Tierra.


Los hidrocarburos están presentes en cuerpos celestes sin vida como lunas, asteroides, cometas y en los planetas gaseosos como Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. De hecho, la coloración azulada de Urano es resultado del metano, uno de los llamados combustibles fósiles, que debe de formarse por procesos geológicos, filtrándose desde una fuente en el interior atrapada durante la formación del astro. Ello demostró que el metano puede formarse abióticamente.


Los hidrocarbonos se producen pues de manera inorgánica por todo el universo. A la luz de los nuevos datos de la astronomía planetaria, y de la experiencia de la explotación de numerosos yacimientos petroleros y gasíferos, parece cada vez menos probable que la teoría del origen fósil u orgánico del petróleo y el gas refleje la realidad geológica y astronómica.


En base científica se puede sostener que no hay suficientes elementos científicos como para seguir afirmando que el petróleo y el gas son de origen fósil.


La Regla de Kudryavtsev establece que todas las regiones en las que los hidrocarburos se encuentran en un nivel tendrán también hidrocarburos, en grandes o pequeñas cantidades, en todos los niveles por debajo y en roca de basamento. Cuando se encuentran depósitos de petróleo y gas, a menudo habrá capas de carbón por encima de ellos. El gas es normalmente lo que aparece a mayor profundidad, y puede alternar con el petróleo. Todos los yacimientos de petróleo tienen una culminación de carbono en general impermeable a la migración hacia arriba, y esto conduce a la acumulación de hidrocarburos.


¿Y si el petróleo fuera de hecho prácticamente inagotable, sería esto una buena noticia? Se cuestiona a viva voz los grandes intereses de la industria petrolera. Incluso los ecologistas opinan que el descubrimiento de petróleo fue la mayor tragedia, en términos de sus consecuencias a largo plazo, en la historia humana. Si bien encontrar un suministro ilimitado de petróleo podría evitar aumentos de precios y desagradables consecuencias por desabastecimiento, ello sólo agravaría todos los otros problemas que se derivan de la dependencia del petróleo, como acelerar la extracción de hidrocarburos, la emisión de dióxido de carbono -CO2- a la atmósfera, y los demás supuestos problemas relacionados, como el efecto invernadero, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad.

Si el agotamiento del petróleo es una mala noticia, no sería peor el hecho de su abundancia ilimitada, aseveran. El precio del petróleo asocia muchos pasivos contingentes. Además, el petróleo es la materia prima que registra el mayor número de operaciones financieras en el planeta. El sector bancario ha crecido de la mano del sector petrolífero, ya que el petróleo genera grandes cantidades de financiación a través de la emisión de deuda.

Por cada barril de petróleo extraído se producen 60.000 dólares en derivados. Un recurso todopoderoso repleto de intermediarios que tiene la capacidad de generar conflictos políticos y desencadenar guerras. Teniendo el control del suministro de petróleo y manteniendo el montaje sobre su supuesta escasez se imponen las reglas del juego a la economía global. Las guerras de rapiña para controlar las fuentes mundiales de hidrocarburos se justifican porque en ciertas regiones del planeta la extracción resulta más simple y barata.

El monopolio corporativo petrolero ha forzado permanentemente la destrucción de los estados nacionales ricos en reservas petroleras de fácil acceso, como ha ocurrido durante el transcurso del presente siglo con Irak, Libia, Sudán, Nigeria, Siria, Venezuela, Ucrania o México, entre otros.


En realidad, no hay escasez de petróleo en el planeta y de hecho, la propia escasez es una conspiración masiva por parte de las corporaciones petroleras para especular con los precios fiduciariamente derivados y usar las fluctuaciones de los mismos como un arma geoestratégica, siendo la mayor operación especulativa a escala internacional jamás vista bajo la rubrica de un subterfugio corporativo conveniente, cuando el crudo es muy abundante en el interior profundo de la Tierra.


El petróleo no es un combustible 'fósil' con origen cercano a la superficie terrestre. Es una información inherentemente fraudulenta generada por los grandes extractores de petróleo del siglo XIX, como la familia Rockefeller, porque al ser considerado como un combustible ´fósil´ pudieron crear el concepto de que tenía de una oferta limitada y por lo tanto era extremadamente valioso. Ello encaja con la estafa por especulación de su 'agotamiento' subsidiado, y así el recurso más abundante en el planeta logra venderse artificialmente como un recurso finito en agotamiento.


Mediante una sostenida campaña de propaganda se ha mentido a la comunidad internacional durante décadas sobre el origen y la disponibilidad de una sustancia que es la fuerza vital de la sociedad industrial moderna, mientras han mantenido un sistema fiscal y energético fraudulento, siendo el petróleo abiótico, abundante y renovable.