martes, 3 de diciembre de 2013

Una cláusula pétrea.

El mito existencial

Algunas ideas muy arraigadas se inducen en la gente a través de películas y series de ficción. Mediante el método de usar grandes dosis de drama es posible llegar al inconsciente del auditorio con mensajes de enorme eficacia. Las emociones son motivadores sustitutos que empujan a hacer aquello que está más allá de la motivación normal. Sin emoción el sujeto haría sólo aquello que está dentro de su comprensión y programación hacer.

La sugestión gana fuerza en cada repitición. Es la llamada Programación Predictiva. Sobre el formato científicamente probado del adoctrinamiento emotivo -el mono ve el mono hace- es fácil lograr que las personas emulen el comportamiento de cualquier personaje por identificación subliminal con el mismo.

La principal razón de ´conquistar el espacio´ fue el desarrollo de las llamadas armas estratégicas de alta energía o proyección plasmática de energía, un sistema de defensa futurista que garantice una tasa razonable de supervivencia sin destrucción mutua asegurada en caso de una guerra con intercambio nuclear, en especial el haz de partículas basado en la física magnética y plasma, similar a un láser pero a diferencia de estos que disparan un haz de radiación electromagnética, las armas de rayos de partículas disparan un haz de partículas subatómicas, es decir electrones, protones o iones. Con ello las armas nucleares serían rápidamente neutralizadas y por tanto quedan obsoletas. Cualquier misil o aeronave guiada se neutraliza en cuestión de segundos después de su lanzamiento. En esas condiciones sería imposible teledirigirlas contra un enemigo que esté protegido por el arma de haz de partículas.

Otra alternativa son las ondas escalares. La Onda Escalar es la ola que queda cuando dos ondas electromagnéticas opuestas interfieren anulando las componentes de los campos eléctricos y magnéticos, en aplicación, una forma especial de ondas de radar que van un paso más allá al ser capaces de detectar y generar un haz enfocado que apunte cualquier objeto o blanco a través del planeta. Las longitudes de Onda Escalar son menores que los rayos gamma y los rayos X, y de sólo 1/100.000.000 centímetros cuadrados de ancho. Pertenecen al campo gravitatorio mínimo y también se las conoce como ondas gravitacionales. Excepcionalmente, fluyen en múltiples direcciones en ángulo recto de las ondas electromagnéticas como fuente potencial de energía, partículas que están desorganizadas en el hiper-espacio de energía etérica pura que apenas si se manifiesta en el mundo físico, y sin embargo más potentes que las microondas cuando se las concentra en un haz.

El haz escalar puede ser disparado desde un transmisor de barrera móvil instalado en un satélite en órbita u otro tipo de nave espacial, mediante el método de cuadrícula de interferencia que permite que las vigas escalares hagan estallar un misil o aeronave antes de su lanzamiento por reconocimiento inmediato de las coordenadas correctas de lanzamiento. Las ondas escalares carecen de polaridad transversal, se generan de una manera totalmente diferente y no se pueden recibir con una antena dipolo normal, la antena utilizada en los receptores electrónicos ordinarios.

Están hechas de plasma lumínico que emana físicamente de vigas cruzadas escalares que se pueden crear de cualquier tamaño, incluso de más de 100 kilómetros de diámetro. Inicialmente detectado y rastreado a medida que se mueve en una parrilla de interferencia escalar, generan un pulso electromagnético continuo de plasma que destruye los dispositivos electrónicos del blanco o diana mismo hasta vaporizar el objeto.

Mediante el uso de una onda escalar similar a una onda de radar de interferencia, los transmisores envían ondas escalares a grandes superficies en ángulos de 90 grados de la otra. Estas ondas siguen la guía de onda de la tierra y la ionosfera curva alrededor del planeta. Se le llama ´red de interferencia´ porque todos los objetos sólidos en movimiento se muestran como un punto de luz a través de cuadrículas marcadas en una pantalla de vídeo operador. Una sofisticada arma escalar que emplea un pulso longitudinal o el estrés acústico en el medio hasta provocar la cavitación acústica y grandes pantallas electrostáticas, firmas de la utilización de un arma de tal potencia extrema.

El nuevo campo del electromagnetismo escalar es energía comprimida por el factor cuadrado de la velocidad de la luz. Oleadas de energía llamadas electromagnetismo longitudinal para distinguirlas del electromagnetismo transversal, del tipo conocido en la vida cotidiana, lo que potencia teléfonos celulares y monitores, emisiones de televisión y radio, u hornos de microondas.

En lugar de modular en 3-dimensiones modulan en la dirección en que van, a modo de acordeón, es decir, a lo largo del eje de tiempo, la cuarta dimensión.

La materia en sí es energía comprimida por el mismo factor que comprime la energía en el tiempo. El electromagnetismo escalar sirve para aprovechar y utilizar la inagotable energía que existe en la inmensidad del tiempo, la energía de punto cero, energía escalar o energía radiante. La clave está en saber cómo manipular, modular y lanzar las ondas longitudinales a distancia.

A través del electromagnetismo escalar será posible moldear la realidad física directamente, hacer ingeniería a nivel molecular, creando nuevas moléculas, e incluso transmutar elementos en el amplio espectro de las cosas posibles. En ella esta el secreto de la gravedad, y por tanto de la anti gravedad, lo que permitirá diseñar naves espaciales de gran eficacia.



La Luna es mucho más antigua que la Tierra. No se originó de un fraccionamiento primario del Globo Terrestre cuando éste estaba en fase de condensación y enfriamiento. Lo más probable es que la Luna vino de otro lugar del cosmos y que fuera situada por una fuerza desconocida en el campo gravitacional del Globo terrestre.

¿De dónde provino la Luna? La Luna fue traída literalmente de otro lugar del espacio hacia las inmediaciones de la Tierra. La causa no fue natural sino provocada por una fuerza que la impulsó inteligentemente hasta aquí. Esa fuerza descomunal, tal y como afirman los textos antiguos, es sobrenatural al hombre.

Estos textos dejan claro que la Luna vino de los confines del Sistema Solar como un cuerpo errante fuera del campo gravitacional de la Tierra. Una alta tecnología y conocimientos suprahumanos, hicieron que la Luna abandonara su órbita original allá donde quiera que se situase y atravesara el espacio hasta alcanzar el Globo terrestre.

El Gran Cataclismo que sacudió a la Tierra hace 12.116 años fue resultado de la potencia capaz de mover a la Luna del lugar donde se hallaba y dirigirla hacia el Globo terrestre. Se acercó lo suficiente como para colisionar en ángulo abierto contra la Tierra, que a causa de esa fricción sufrió el Diluvio, un golpe sobrenatural asestado contra la humanidad de aquel entonces.

Golpeada por la Luna en uno de sus extremos, la Tierra se vio forzada a girar, siendo que su velocidad de rotación fue momentáneamente acelerada y su órbita alrededor del Sol alterada de tal forma que se desplazó varios millones de kilómetros más allá del astro Solar antes de lograr estabilizar su movimiento rotatorio y de traslación.

Tras golpear lateralmente a la Tierra, la Luna se alejó unos cientos de miles de kilómetros impulsada por su propia velocidad hasta verse frenada por la fuerza gravitacional del Globo terrestre, y así quedaron orbitalmente unidos.

Allí donde la Luna colisionó con la Tierra, la destrucción fue apocalíptica. En esa zona en concreto la atmósfera se calentó miles de grados centígrados calcinando todo cuanto encontró a su paso. Desde el desierto del Gobi, pasando por Irán, la península Arábiga, todo el Sahara hasta llegar al desierto del Oeste de Norteamérica se produjo un inmenso halo de destrucción a causa de la fricción de la Luna colisionando con la Tierra.

Otras zonas fueron literalmente aplanadas mientras que algunas más se arrugaron formando elevadas cadenas montañosas. Mientras tanto, el resto del Globo terrestre sufría un descomunal terremoto. Las aguas de los mares se vieron sacudidas tanto que las olas tuvieron que alcanzar fácilmente cientos de metros de altura. En tales condiciones, al llegar estas monstruosas olas los valles se vieron inundados hasta alturas superiores a los doscientos metros.

La propia fricción de la Luna con la Tierra hizo que la gran masa continental se fracturase por su lugar más débil. Así, dos inmensas áreas de tierra se separaron de lo que hoy es África y Europa. Impulsadas por la propia fuerza de la colisión se separaron a gran velocidad abriéndose una grieta entre ambas, que al mismo tiempo se llenaba por las aguas de los océanos.

Cientos de millones de metros cúbicos de agua anegaron con gran violencia aquella inmensa grieta. En cuestión de minutos, los actuales continentes de América del Sur y América del Norte se desplazaron miles de kilómetros de los continentes de África y Europa. Más al Sur, una masa continental se desgajó de África siendo lo que hoy se conoce como la Antártida. Otra masa desgajada de ésta es lo que hoy es Australia.

La colisión produjo muchísimo calor. Allí donde hizo fricción calcinó la Tierra y provoco en minutos la evaporación de lagos, ríos y mares enteros. Las aguas de los océanos se vieron precipitadas hacia el cielo atraídas por la gravedad lunar. Gigantescas columnas de agua vapor ascendieron a la Luna. Cientos de millones toneladas métricas de agua quedaron congeladas en su cara oculta.

El volumen de agua evaporada alcanzó tal magnitud que el Globo terrestre se vio cubierto por espesísimas nubes, tan densas que la Tierra se vio envuelta en tinieblas. Cuando la temperatura de la atmósfera empezó a bajar, las inmensas nubes que cubrían todo el Globo terrestre se condensaron preciptándose a la tierra en forma de lluvia. Llovió semanas enteras, con tanta violencia y persistencia que los valles volvieron a anegarse y las aguas subieron incluso hasta alcanzar las más altas montañas.

Este fue el Diluvio Universal narrado en las religiones y leyendas de todos los pueblos del mundo.

La Luna es un Globo sin vida con unas características muy especiales. Su densidad es muy inferior a la que debiera poseer un cuerpo de esas dimensiones. El interior hueco explica su escasa fuerza de gravedad. Otra característica llamativa es que sólo sea visible una parte de ella mientras que la otra cara se oculte tras la oscuridad del espacio.

Su comportamiento gravitacional está lleno de pequeñas irregularidades y fluctuaciones. Es algo realmente extraño que sólo puede explicarse por su extrema sensibilidad a los campos de gravitación de otros cuerpos celestes cercanos, o de la acción provocada por algún tipo de fuerza que se oculta en su interior hueco.

La Luna actúa como um automatismo de relojería que corrige sus movimientos para mantener un equilíbrio gravitacional y electromagnético. Asi dado, sus órbitas en torno a la Tierra duran más unas veces y otras menos, dependiendo de factores desconocidos. A pesar que estas variaciones son muy pequeñas, resultan importantes.



Se suele aceptar el hecho que la NASA aterrizó con éxito en la Luna en seis ocasiones y que realmente doce hombres han caminado sobre la superficie lunar. Como era obvio deducir, la tecnología de cohetes estándar no pudo llevar astronautas a la luna y traerlos de regreso. Lo cierto es que el programa de alunizajes Apolo estuvo lleno de mentiras y trucos de humo y espejos.

Autores como Bill Kaysing, Ralph René o el cineasta Bart Winfield Sibrel, afirman que los desembarcos lunares de las misiones Apolo fueron un fraude.

Alunizajes falsos, fotografías retocadas, presuntas rocas lunares que jamás han salido de la Tierra y astronautas programados psicológicamente para mantener una impostura tan perfecta que ellos mismos se la creen. Por no hablar de cómo ciertos medios de comunicación fueron partícipes y encubridores de todo ello, empezando por Walter Cronkite, el presentador de televisión que narró para los estadounidenses el histórico momento.

Si se trata de aportar pruebas concretas, los escépticos sacan de sus cajones decenas de fotografías oficialmente tomadas por los astronautas en la superficie lunar que presentan interesantes y numerosas anomalías. David Percy, prestigioso fotógrafo británico y miembro de la Royal Photographic Society declaraba: ´Las fotografías del Apolo fueron falsificadas. Muchas están llenas de inconsistencias´.

Parece ser que el aclamado director de cine Stanley Kubrick falsificó los alunizajes a cambio de dos condiciones. La primera fue un presupuesto prácticamente ilimitado para lograr su película de ciencia ficción, ´2001: Una odisea del espacio´; y la segunda que iba hacer cualquier película que quisiera, sin la supervisión de nadie, por el resto de su vida. A excepción de su última película, ´Eyes Wide Shut´, Kubrick consiguió lo que quería.

Desde 1964 a 1969, ´2001: Una odisea del espacio´, se produjo en paralelo al programa Apolo. En la versión original de la película había muchos créditos agradeciendo a la NASA y a las empresas civiles y militares del sector aeroespacial que trabajaron con la NASA en los alunizajes. Estos créditos ya se han eliminado de todas las versiones posteriores.

Para dar realismo a la superficie lunar, luego de varias pruebas, Stanley Kubrick, también fotógrafo profesional, se decidió por usar una técnica cinematográfica llamada Pantalla de Proyección Frontal. A partir de allí, las huellas de Kubrick se pueden ver por todo el material fotográfico y de vídeo del programa Apolo de la NASA.

Pantalla de proyección frontal es un dispositivo cinematográfico que permite que las escenas sean proyectadas detrás de los actores para que aparezca en la cámara como si éstos se movieran alrededor en el conjunto proporcionado por el frente de la pantalla de proyección. El proceso llegó a buen término cuando la empresa 3M inventó un material llamado Scotchlite, un material de pantalla que se compone de cientos de miles de pequeñas cuentas de vidrio cada una de aproximadamente 0,4 mm de ancho, que son altamente reflectantes. En el proceso de proyección frontal la pantalla de Scotchlite fue colocada en la parte posterior de la escena sonora.

El plano del lente de la cámara y la pantalla Scotchlite tiene que ser de exactamente de 90 grados. Se proyecta la escena en la pantalla Scotchlite a través de un espejo y la luz pasa por un divisor de haz de luz en la cámara. Cuando un actor se para delante de la pantalla Scotchlite pareciera estar dentro de la proyección, dando la impresión que los actores están en un amplio espacio abierto, cuando en verdad se encuentran en un pequeño estudio.

Además, hay otra huella reveladora que tiene que ver con pantalla de proyección frontal, una situación fotográfica llamada profundidad de campo, que compromete el plano de enfoque para que el lente de la cámara esté ajustado. Los cineastas gustan usar la profundidad de campo ya que crea fondos fuera de foco suaves que son visualmente muy agradables para el ojo humano.

La principal regla en fotografía es que cuanto mayor sea el formato de la película, menor es la profundidad de campo. Por ejemplo, la película de 16 milímetros tiene una gran profundidad de campo. La de 35 milímetros tiene una profundidad de campo pequeña y la 70 milímetros, que Stanley Kubrik usó en ´2001: una odisea en el espacio´, al igual que todos los astronautas fotógrafos en las misiones Apolo, tiene una profundidad de campo muy pequeña. Lo que significa que resulta prácticamente imposible que dos objetos que estén muy separados para la lente de una cámara de 70 mm, lleguen a estar en el mismo plano de enfoque. Uno de los dos objetos siempre estará fuera de foco. Tal profundidad de campo es imposible en la vida real a través de una película de gran formato como 70 mm. Mantener todo en el enfoque sólo es posible si ello está confinado a un lugar pequeño.

Según la NASA, los astronautas del proyecto Apolo usaron cámaras Hassleblad de gran formato, con rollos de película de 70 milímetros. Exactamente el mismo tamaño que la Stanley Kubrick estaba usando para ´2001: una odisea en el espacio´. El plano de enfoque y la profundidad de campo en estas cámaras con ese tipo de película es increíblemente pequeño.

Cuando se examina el registro fotográfico de las misiones Apolo, se descubre exactamente lo contrario de lo que uno esperaría encontrar. Sus imágenes tienen la calidad inconfundible de un fotógrafo profesional. En lugar de muchos disparos de enfoque, nos encontramos con que casi cada imagen esté enfocada de manera prístina y con un asombroso sentido de la composición, especialmente cuando se recuerda que por el casco los astronautas ni siquiera eran capaces de mirar a través de los visores de sus cámaras.

En las fotografías de la misión Apolo todo está enfocado. Los astronautas fotógrafos al parecer nunca tuvieron problemas con la profundidad de campo, porque de alguna manera las reglas de la dinámica física de los lentes y la profundidad de campo se pasan por alto cuando se trata de tomar fotografías de la superficie lunar. Y tal vez sea la razón por la que la NASA pronto perdió todas sus imágenes lunares y que haya admitido que grabó ´accidentalmente´ en la cinta original de alta resolución del Apolo 11.

Una de refutaciones más difundidas que constata la falsedad es la imagen de la bandera estadounidense ondeando al viento en un espacio sin estrellas. ¿Viento en un ambiente lunar sin atmósfera? ¿Desde cuando existe viento en la luna?

A parte de las filmaciones, la agencia espacial produjo abundante material fotográfico del falso alunizaje. Además de las inconsistencias ya resaltadas, la comparación de las fotografías con las filmaciones realizadas, ha llevado a descubrir la existencia de grandes fallos de continuidad entre unas y otras, diferencias que indican que no fueron tomadas en el mismo momento[1] .

Entonces, el verdadero propósito del programa espacial estadounidense fue poner en órbita satélites espías que permitieron a las agencias de inteligencia controlar desde el espacio la actividad de los habitantes del planeta.



La Carta de creación de la NASA dice en la Sección 305 ´... (I) La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio se considerará una agencia de defensa de los Estados Unidos con el propósito del Capítulo 17, Título 35 del Código de los Estados Unidos´. Esto es directamente lo contrario a todo lo que han hecho creer a la gente con respecto a la NASA por más de 50 años.

La institución gubernamental conocida como NASA, o Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, es la agencia del gobierno estadounidense responsable del programa espacial civil, además de la investigación aeronáutica y astronáutica, es un departamento de la rama Ejecutiva, en última instancia responsable únicamente ante el Presidente de los Estados Unidos, una agencia creada por la Ley Nacional de Aeronáutica y del Espacio de 1958.

La NASA es ostensiblemente una agencia civil que ejerce control sobre las actividades aeronáuticas y espaciales patrocinadas por los Estados Unidos. Pero, contrariamente a la percepción del público y los medios de comunicación, la NASA, que es una institución científica abierta, estrictamente civil, fue de hecho fundada en silencio como un complemento directo del Departamento de Defensa, y encargada de asesorar específicamente a la seguridad nacional de los Estados Unidos en medio de una guerra fría contra su principal adversario geopolítico, la Unión Soviética.

Lo cierto es que la NASA, actuando en estrecha colaboración con la DIA -Agencia de Inteligencia de Defensa, el mayor cuerpo de inteligencia estadounidense- organizó la operación de alto secreto ASP -Apollo Simulation Project- para desarrollar el fraude.

Las tomas falsas fueron rodadas la base Norton de la fuerza área, en San Bernardino, California. Allí contaban con el mejor equipo técnico y humano que los estudios cinematográficos de Hollywood podían ofrecer.

Una vez elaborado el material gráfico destinado a engañar al público, habría que proceder a la postproducción y escenificación de la misión Apolo propiamente dicha. Un cohete sin tripulación fue enviado al espacio ante mirada de millones de telespectadores, que siguieron el despegue en directo mientras los pretendidos astronautas eran llevados a un complejo secreto del ASP preparado para el efecto en el desierto del estado de Nevada.

Antes de su triunfal ´regreso´ a la Tierra fueron conducidos a otra base secreta al sur de las islas Hawaii, concretamente en el archipiélago de Tauramoto. Allí les aguardaba la falsa cápsula espacial a bordo de la cual serían lanzados al océano desde un avión de transporte militar, para ante las cámaras de televisión ser rescatados por la Marina y vueltos a enclaustrar en cuarentena, algo inexplicable si se tiene en cuenta que teóricamente los astronautas regresaban de un ambiente sin atmósfera y sometido a la implacable acción de los rayos cósmicos, donde era virtualmente imposible que se contagiaran con algún tipo de microorganismo. El asunto es que la cuarentena fue todo un espectáculo parte del fraude.

La tecnología oficialmente empleada es demasiado primitiva. La NASA ocultó las técnicas empleadas. Si se descubriese la verdad sobre el viaje a la Luna, la NASA tendría que explicar la técnica de propulsión que los llevó hasta allí, además de divulgar sus investigaciones en propulsiones alternativas, unas investigaciones que ponen en riesgo el negocio de las grandes corporaciones militares y cuyos resultados podrían conducir al derrumbe de la estructura misma la economía occidental.

En 1959, la NASA encargó al Brookings Institute un estudio formal sobre el futuro ´de los efectos proyectados en la sociedad americana de sus muchas actividades programadas, incluidas las encubiertas´.
Se tituló oficialmente ´Estudios propuestos sobre las implicaciones de las actividades espaciales con Fines Pacíficos en Asuntos Humanos´. Los resultados de esta investigación multidisciplinar se presentaron oficialmente a finales de 1960.

En mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy fue convencido por sus asesores de anunciar su decisión histórica para ´enviar hombres a la Luna… y regresarlos sanos y salvos a la Tierra… dentro de una década´.

Se creía, entonces y ahora, que era un esfuerzo del gobierno Kennedy-Johnson para demostrar al mundo la superioridad del capitalismo norteamericano, en oposición al comunismo soviético. Sin embargo, en las Naciones Unidas el 20 de septiembre de 1963, el Presidente emitió de repente una invitación pública a los soviéticos para en sólo dos años enviar una expedición conjunta a la Luna, fue la oferta de un ´expedición lunar cooperativa´ entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

En 1963, la NASA realizó un estudio de viabilidad que indicaba que sólo tenían un 0,0017% de posibilidades de poner una tripulación en la Luna y devolverla luego a la Tierra. Es imposible que después de 6 años, o sea en 1969, alcanzasen un éxito del 100%. En realidad, la tecnología del proyecto Apolo era muy primitiva para los estándares necesarios de una travesía de tales características. El computador de a bordo tenía menos memoria que una lavadora moderna. Con el material usado, la nave espacial debía haber tenido un espesor mínimo equivalente a dos metros, para impedir que la radiación cósmica ´asara´ a los astronautas en su interior, debido a la acción del campo magnético de la Tierra o magnetósfera, una inmensa zona por encima de la superficie terrestre que protege al planeta de las acción directa del Sol y de otros efectos del espacio exterior.

Se ha establecido que la era espacial comenzó en 1957 con el lanzamiento del Sputnik 1, satélite ruso que alcanzó la órbita terrestre, pero en realidad sólo era un paso más en lo que había sido el transcurso del campo de la cohetería desde 1930.

Durante la década de 1920, una serie de jóvenes alemanes se convirtieron en pioneros de la utilización de cohetes con combustible sólido y líquido en vehículos para hacer viajes espaciales. Hermann Oberth, publicó en 1923 el libro titulado Rakete Die zu den Planetenräumen, o El cohete en el Espacio Interplanetario, donde trató de demostrar, mediante el uso de evidencia aerodinámica, científica y matemática, que el lanzamiento de cohetes al espacio era práctico y posible. Se construyeron muchas variedades de vehículos experimentales propulsados ​​por cohete.

El 15 de octubre 1929, se estrenó en Alemania la película de ciencia ficción ´Frau im Mond´, o La mujer en la Luna. Dirigida por Fritz Lange, la película hizo conciencia popular del potencial del cohete. Lange contrató a Hermann Oberth como asesor técnico, quien ayudó a diseñar un cohete lunar con detalles muy cuidados. Esta película influyente introdujo muchos de los elementos familiares sobre los cohetes, y los efectos de la aceleración y la ingravidez. El legado más perdurable de esta película fue el recurso dramático de la cuenta regresiva de los últimos segundos antes de la ignición del cohete.

Con el ascenso nazi los cohetes fueron vistos de inmediato como armas formidables de artillería de gran alcance y movilidad. En la primavera de 1936, se inició el proyecto Peenemünde, lugar plano lo suficientemente grande para un campo de aviación en un sitio remoto y seguro. La construcción quedó a cargo de ingenieros de la Luftwaffe y fue llevada a cabo por el Ministerio del Aire. Un nuevo campo de pruebas ubicado en el litoral donde la trayectoria de tiro era equidistante al perfil costero a fin de hacer el seguimiento de los lanzamientos. Peenemünde se volvió un hito secreto de la investigación espacial, resultado de la cooperación entre empresas civiles y universidades alemanas al tanto de la confidencialidal del proyecto.

Todavía tendría que encontrarse alguna tecnología fundamentalmente nueva de transporte que requiera poco o ningún propulsor. Ello implica la necesidad de modificar las fuerzas gravitacionales o de inercia, o de hallar algún medio para viajar en contra de la propia estructura del espacio-tiempo en sí en una nave interdimensional anti-gravedad.

Sin embargo, antes habrá que diseñar materiales a la vez extremadamente duros y ligeros. Para ello se debe dominar la escala de las disposiciones geométricas exactas que unen entre sí los componentes con mayor eficacia. Con este tipo de material será posible almacenar energía y calor sin conducir electricidad, incluso si los metales involucrados son normalmente buenos conductores, o impedir que los campos electromagnéticos penetren en su interior. Una estructura tan geométricamente perfecta tiene que desplegar una unión perfecta en todos los sentidos, y por lo tanto no hay energía térmica o electromagnética que pueda pasar a través suyo. Una geometría tan compacta y precisa que en el interior literalmente no existe ´espacio´ para que una corriente se mueva entre las moléculas.

Una manera posible de hacer un viaje espacial sería dominar el gradiente de propulsión de una nave mediante la anti-gravedad para alcanzar una hiper-velocidad en el espacio, mecanismo contra gravitatorio electromagnético resultado de una fuerza repulsiva perpendicular en rotación axial variable, algo todavía lejos de ser posible, al menos en términos de ciencia oficial.

El efecto anti-gravitacional se entiende como una interacción de dos cuerpos con la misma masa y una fuerza de gravedad idéntica, si se supone que los cuerpos están en una órbita estable alrededor de la otra, manteniendo la misma distancia entre ellos y orbitando en un solo plano en torno a un solo eje. A medida que se mueven alrededor de una órbita, una fuerza repulsiva perpendicular se emite desde cada cuerpo al plano orbital. La fuerza es igual a la resistencia de cada cuerpo a la atracción gravitatoria del otro, y la resistencia a la compresión orbital se redirige perpendicularmente al plano orbital. El efecto repulsivo promedio podría ser visualizado como un cilindro o repulsión perpendicular al plano de la órbita que intersecta con la trayectoria orbital. La fuerza de repulsión aumenta exponencialmente a medida que el plano orbital se acerca al aumento de la masa y la velocidad orbitales, porque las fuerzas anti-gravedad también se incrementan.

En la mayoría de situaciones experimentales la fuerza anti-gravedad es insignificante, debido en parte a la perpendicularidad del efecto y también porque las fuerzas gravitacionales resistidas son mínimas. El efecto anti-gravedad puede aumentarse en laboratorio haciendo girar los núcleos atómicos a velocidades muy altas en un anillo giratorio colocado encima de una bobina superconductora para crear un campo de fuerza electromagnética que consiga reducir la fuerza gravitacional del anillo hasta el punto en que flote libre sobre un campo magnético lo suficientemente fuerte para generar una fuerza anti-gravedad repulsiva.

Ciertas geometrías nucléicas reflejan en gran medida los movimientos de los electrones cercanos. Los elementos que presentan este tipo de geometrías tienen un número impar de protones y un número par de neutrones. En tales átomos, los protones no se dispersan de manera uniforme en todo el núcleo. En lugar de ello, uno de los lados del núcleo es ligeramente más positivo que el otro. Exhiben un efecto de distorsión natural ligero que puede ser deducido por la observación de su radio atómico, significativamente más pequeño de lo esperado debido al efecto de repulsión generada por los núcleos cercanos.

El elemento electro-rotacional con el núcleo más adecuado es el bismuto -elemento 83- debido a que tiene la mayor fuerza de gravedad que se puede demostrar para un correspondiente efecto anti-gravedad cuando se lo hace girar. El bismuto tiene el núcleo con la mayor cantidad de materia y fuerza de atracción, algo que permite la velocidad máxima más alta de todos los núcleos no balanceados. Estos factores se combinan para hacer del bismuto la opción obvia para experimentos de electro-repulsión. Una hipotética fuerza de propulsión eléctrica, ilimitada y limpia mediante el control del poder de campos de gravedad artificial.

Se trata de producir una gravedad repulsiva similar a la energía oscura que parece ser la causa de la expansión acelerada del universo múltiple, y que podría ser utilizada para acelerar una nave sin combustible, un dispositivo de propulsión espacial basado en la teoría cuántica.

Sin embargo, de todo lo conocido la antimateria es la única opción capaz de proveer la verdadera alta velocidad requerida para viajes espaciales.

La antimateria es la imagen especular de la materia convencional en el universo. Por cada partícula subatómica, parece haber otra idéntica en aspecto y estructura pero con sus propiedades eléctricas o magnéticas invertidas. En otras palabras, la antimateria es una imagen en espejo de la materia que vemos a nuestro alrededor. Sus partículas son idénticas en masa pero opuestas en carga eléctrica a sus contrapartes. Por ejemplo, un electrón es negativo, pero un antielectrón, llamado un positrón, es positivo.

La antimateria posee la misma masa pero con giro y carga contrarios. A nivel atómico la antimateria tiene una carga y un espín opuestos. Cuando colisionan se destruyen entre sí y crean energía. Entonces la materia y la antimateria liberan la mayor cantidad de energía pura conocida en el universo al ser la reacción de más alta densidad de energía en física, y su aprovechamiento resulta la gran opción para propulsar naves a través del espacio. El combustible de antimateria miniaturizado podría consistir en un pequeño recipiente con una fuente de energía de larga duración no más grande que una moneda.

Para generar anti-partículas hay que colisionar un haz de partículas de materia ordinaria mediante aceleradores que alcancen la velocidad de la luz. Una vez obtenidas las anti-partículas se almacenarían de forma segura en dispositivos enfriados a una temperatura cercana al cero absoluto.

El problema es que hay una cantidad insignificante de anti-materia en el universo y la que se puede producir en laboratorio es todavía menor y de alto costo, lo que implica que aun deben hacerse avances tecnológicos claves.



[1] La estafa del alunizaje estadounidense se puede corroborar en el sitio www.moonmovie.com.