jueves, 17 de noviembre de 2016

Una sinagoga para la gran bestia.

Oy, gewalt... la sangre y el oro.


Bendito sea el Señor, el Dios de Sem. Génesis 9:26

En una visión completamente opuesta al cristianismo - cuyo mesías fue Jesús Cristo, el unigénito - para el judaísmo el mesías es una figura política que todavia no se ha manifestado.

Jesús era un israelita de la tribu hebrea de Judá. Ningún judaíta verdadero fue judío ni por estirpe ni por religión. Jesús Cristo surgió en la Fe del Antiguo Testamento, la religión de los Hebreos.

Los judíos no eran ni son israelitas, y tampoco forman parte de ninguna tribu de Israel. Según las Escrituras, el judío surge tras el matrimonio de un hijo del patriarca Judá con una mujer cananea de la que concibió tres varones ilegítimos - a los ojos de la tradición hebrea - al ser considerados de raza mestiza descendiente de Caín, que carece de la visión espiritual que Dios otorgó a su propio pueblo.

Las crónicas se refieren a los cananeos - fuente del problema judío - como siendo de la casa de Ashbea, una acepción para Ishbaal que significa hombre de Baal, adoradores idólatras incapaces de percibir el Dios de Israel. Estos eran los judíos que la Biblia identifica en tiempos de Jesús, de quienes dijo:

´Ustedes son de su padre el diablo, y quieren hacer los deseos de su padre. Él fue un asesino desde el principio, y no ha permanecido en la verdad porque no hay verdad en él´. Juan 8: 44.

Los judíos no son semitas; son una raza híbrida que contiene una adición semítica, y el hebreo tardío que usan es un dialecto que ellos formaron a partir de la lengua de Canaán, llamada Fenicio Antiguo.

El judaísmo no es bíblico, sino producto de la tradición rabínica y fue creado entre el siglo II antes de Cristo y el siglo VII despues de Cristo. En unos 900 años, el pueblo judío contruyó el judaísmo, una cultura post-bíblica basada en la literatura rabínica. El judaísmo no es teología bíblica, sino doctrina mishnaica y talmúdica, es decir, el estudio de la ley oral y escrita por quienes consideran sus sabios.

Por eso la religión judía es el Libro. El judaísmo se considera el pueblo del Libro. Un texto pasó a ser el centro de la religión judía. Rabino es quien estudia y sabe cómo leer el Libro, al que continuamente le otorga nuevos giros e interpretaciones, algo que no ocurre con ningún otro credo.

El concepto de judaísmo no aparece en la Biblia, que menciona al pueblo hebreo como siendo los hijos de Israel. Saúl, David y Salomon fueron hebreos, no judíos. Moisés - Misis - es parte de un mito sirio ajeno a los hebreos. El patriarca Abraham era un extranjero proveniente de la ciudad de Ur en Mesopotamia.

La primera vez que aparece en las Escrituras la palabra judío se relaciona al nombre de Judit[1], una mujer cananea que Esaú (hijo primogénito de Isaac y nieto de Abraham) tomó como esposa. La primera persona mencionada en la Biblia de confesión judía es Mordejai o Mardoqueo, y se remonta a la época babilónica.

El concepto de judaísmo solo aparece después de la destrucción del denominado Primer Templo de Jerusalem por Nabucodonosor II, rey de Babilonia, en el año 587 antes de Cristo,

El regreso de Babilonía y la adopción del talmud (´enseñanza´ en hebreo) marca el fin hebraísmo y el comienzo del judaísmo o talmudismo, también denominado Tradición de los Ancianos.

El talmud es la versión satánica de la Torah. Los judíos tienen una versión oral de la Torah que algunos llaman talmud, pero el talmud con el que una minoría judíos está familiarizada no es el talmud que está siendo usado hoy, sino el talmud babilónico que toma precedencia desde 1905 como una apostasía nacionalista.

Este talmud es un conjunto ideológico de 63 libros escritos por antiguos ´rabinos´ que contienen la ley judía y son el código base del judaísmo, que poco tiene que ver con la religión y más con la kabballah sectaria. Es por ello que ahora abiertamente muchos judíos afirman ser ateos y judíos al mismo tiempo, mero sionismo anclado en las enseñanzas secretas del talmud babilónico, y que la mayoría de judíos modernos practican como ley talmúdica.

La enciclopédia judía contempla un régimen de las siete leyes de Noé - también denominado código noédico o noájico - como un orden mundial precediendo el reino universal del talmud. Estas leyes no se refieren al Noé biblico, son una substitución de los diez mandamientos por el sistema de falsicación que constituye el talmudismo.

Estas supuestas siete leyes universales de Noé, son la designación judío-talmúdica para las leyes bíblicas dadas a Adán y Noé antes de la revelación a Moisés de los diez mandamientos en el monte Sinaí, y consecuentemente, atan bajo ellas a la humanidad entera.

La profanación talmúdica sostiene que las siete leyes de Noé deben ser vistas como normas universales de conducta y ética, un concepto básico de ley internacional, y como garantía para los derechos fundamentales del ser humano, pero sólo para el no judío. El judío que vive de acuerdo a la Torah está exento de observar las leyes de Noé que son:

1 No adorar otros dioses; 2 No blasfemar a Dios: 3 No derramar sangre humana inocente; 4 No tener relaciones carnales incestuosas y adúlteras; 5 No robar; 6 Establecer un sistema legal; 7 No ser cruel con los animales. La violación de cualquiera de estas leyes se castiga con la decapitación del acusado. Hoy suman 613 las ´leyes de Noé´.

A base de adoctrinamiento nacionalista, el falso Israel elaboró el dogma de que talmudismo es la religión bíblica madre de la que emergieron los Patriarcas, los profetas e incluso Jesús. Rabinos cabalistas usaron el hecho haber sido forzados a renegar de su confesión judía - anusim - para fabular toda una teología ancestral. En ello sobresale el místico judío Issac Luria, quien alcanzó notable influencia en Europa a partir de mediados del siglo XVI.

La Kabballah es una doctrina esotérica judeo-mística con base en la tradición, que proviene de los siglos XII al XVII, y a la vez es un movimiento esotérico teosófico en el judaísmo que tiene como obra principal un libro llamado Zohar o el libro del esplendor, cuyo contenido es una interpretación ocultista de la Torah y de partes de la Bíblia, de consecuencias nefastas para la historia humana.

La Kabballah Luriánica se convirtió en la escuela de pensamiento místico que sostuvo la idea de hacer venir al mesías sin importar lo depravados que fuesen los medios para lograrlo, y que, con Inglaterra en la mira, fabricó la ´gran revelación´ efraimita de que las diez tribus perdidas de Israel se habían establecido con ellos entre las naciones europeas como israelitas físicos.

Inglaterra sería clave en futuras decisiones geopolíticas, por lo cual, ex profeso, los rabinos luriánicos le asignaron algunas de las ´tribus perdidas de Israel´. Los anglo-israelitas marcaron así el paso de sus descencientes hacia otros rumbos en la naciente Norte-América. Era la profecía de un Israel restaurado en su tierra cumpliéndose dos mil años después.

A partir de ahí, el talmudismo logra propagar con mucha más fuerza la doctrina de que judaísmo es madre espiritual de las religiones católica y cristianas, y que juntas deben iniciar el retorno a Sión, representado por una entidad política artificial, el Estado sionista de Israel.

El talmudismo y sus escribas crearon una mitologia racista de ser víctimas perpetuas que deben vivir segregadas, que predice que los judíos regirán en un gobierno mundial, y que finalmente vendría un mesías judio para juzgar y exterminar a todos no judíos, con la condición que los líderes judios tendrán que intervenir en el dominio divino para que esta profecia mesiánica se cumpla en la Tierra.

Los líderes judíos se rigen por la interpretación del talmud y la kabballah, literatura supremacista que conjuga potestad, dogma y ocultismo para hacer cumplir las profecias.

Para encuadrar el problema judáico y comprender el verdadero peligro, hay que partir de la premisa de que su cimiento no es tanto la raza sino la Halajá, la Ley de la Torah, pero sobre todo sus ulteriores desarrollos, la mishná, y esencialmente, el talmud.

El judío ha sido plasmado por el talmud, que en su influencia milenaria a través de las generaciones ha despertado especiales instintos, y un particular modo de sentir, reaccionar y comportarse, hasta el punto de seguir obrando aún prescindiendo de la conciencia directa y de la intención del individuo.

Así es cómo la unidad de la nueva Israel perdura a través de la dispersión, en función de una esencia y de una incoercible manera de ser. Junto a tal unidad subsiste y obra siempre, de modo atávico e inconsciente, el espíritu del talmud babilónico, inspirado por Satán, el padre del engaño y la mentira.

La esencia del Libro es la distinción radical entre el judío y el no-judío en iguales términos que entre hombre y bruto, entre elegidos y esclavos. El talmud considera que cada gentil no judío es la ´incorporación terrenal´ del demonio, y de acuerdo a ello, el término ´seres humanos´ se refiere exclusivamente a los judíos. El judío tiene por regla que cualquier no judío que posea el talmud babilónico, o su copia, debe ser muerto en el acto.

Es la promesa que el Reinado universal de Israel tarde o temprano llegará, y de que todos los pueblos han de estar bajo su cetro. Es el deber de no reconocer por indigna ninguna ley que no sea la suya, y que dondequiera que el judio tenga el dominio que éste sea absoluto. Es la declaración de una doble moral que ratifica toda mentira, todo engaño, toda traición en las relaciones entre judíos y gentiles, por considerar a los no-judíos como una especie de seres al margen de lo humano. Es la santificación del oro y del interés como instrumentos del poder judío que por promesa divina le hace propietario natural de toda la riqueza de la Tierra.

´Ambición sin límites, codicia devoradora, un deseo despiadado de venganza y un odio intenso´, reza la plegaria judía cotidiana del Shemoré Esré.

Desde hace miles de años la misión de los judíos ha sido destruir la civilización y judaizar culturas y religiones. Sus creencias fundamentales se relacionan con la segregación, y con la idea de que los judíos contienen la semilla divina que no se debe mezclar com otras razas humanas. Siempre ha habido intentos del judaísmo de mantener,  poner aparte y segregar, bajo aspectos políticos, religiosos y eugenésicos.

Las mayor motivación de los líderes judíos es instigar la blasfemia, el anti-semitismo y el movimiento anti-judío, cuya razón principal es la segregación racial para mantener pretendidamente pura y separada su raza, que sigue la orden de conservar intacta la línea de sangre de Lucifer, lo que provocará que Dios destruya la Tierra limpiándola de toda maldad para así cumplir la profecía de la Era Mesiánica de un buen nuevo mundo habitado sólo por judíos.

El talmudismo cuenta con una lista de eventos y señales antes que el mesías los lleve de regreso a la tierra prometida, reconstruya una vez más el Templo, reactive los sacrificios, y someta a la esclavitud a los paganos o goyim durante mil años.

El judaísmo mesiánico cree en la metempsicosis, un proceso de reencarnación por el cual el alma de su mesías pasa de generación a generación. Como todo lo bueno y lo malo surge de Dios, y al no imaginar que se pueda alcanzar un bien absoluto, imponen la idea que haciendo el mal absoluto sobre el mundo su mesías llegará. Por tanto, los cabalistas judíos hacen de la maldad que destruye el mundo una misión en el afán mesiánico de aniquilarlo para lograr que Dios venga y cree un nuevo mundo bueno.

Se dice cripto-judío a quien de manera inmoral y clandestina oculta su verdadera creencia, mostrando siempre una cara distinta, de forma a infliltrar y subvertir  religiones, realezas y gobiernos, y a menudo utilizar a esos gobiernos como fuerza militar para atacar a terceros. De tal forma que aplicando el denominado ´positivismo judio o humanismo secular´ imparte entre la juventud un comportamiento libertino de vanguardia que reemplaza a la religión.

Los judíos talmúdicos han estado detrás de cada guerra importante y de todo asesinato en masa desde que surgieron en Babilonia.

Toda una teología de la inmoralidad, el culto herético Sabateano-Frankista controla la elite judia organizada, incluyendo el sionismo y la masonería. Son seguidores de Sabbatai Zevi y de Jacob Frank. Ellos creen que estos dos hombres fueron la reencarnación del Mesías, y que ahora sus almas han migrado hacia la dinastia Rothschild, que a todo efecto son los ´Reyes del Mundo´.

El plan de los sabateanos se sustenta en considerar que un hombre llamado Sabbatai Zevi fue el mesías judio, quien se auto proclamo como tal en 1666, y que su alma transmigró a otras personas, uno de ellos Jacob Frank. Además, sostiene que Sabbatai Zevi es la presencia divina de Dios sobre la Tierra.

Los sabateanos ponen énfasis en la Kabballah de Luria por sobre el Talmud, y aseguran que Sabbatai Zevi encarnó en Jacob Frank, otro líder satanista judio que llegó a tener cientos de miles de seguidores. La Kabballah de Luria tiene un espíritu muy subversivo que hace de su misión conducir los gobiernos a la revolución sangrienta para finalmente cumplir la profecia mesiánica del Gobierno Mundial.

Uno de los principios básicos de la Kabballah de Luria es la absoluta superioridad del alma y el cuerpo judíos sobre el alma y el cuerpo no judío. Según la Kabballah de Luria, el mundo fue creado exclusivamente para el bien de judíos; la existencia de los no-judíos es subsidiaria.

El concepto de que los no judíos son seres infra-humanos cuya única razón de existir es servir al judío - ya que ´el alma del gentil es diferente y de una calidad inferior´ - está muy arraigado en el judaísmo. Es un ideal racista que se enseña en todas las escuelas talmúdicas, dado que ´la vida de un judío tiene un valor supremo por ser única y sagrada´.

Sabbatai Zevi y Jacob Frank eran conocidos satanistas quienes se creían en el deber de desafiar a Dios y la moralidad natural cometiendo toda clase de atrocidades y depravaciones contra la gente como una forma de devoción.

Sabbatai Zevi, obligado a convertirse al Islam por el sultán Mehmet IV, fue el fundador de la secta Dönmeh, en los dominios del Imperio Otomano. Los sabateanos otomanos eran cripto-judíos que proclamaban en público su fe islámica, pero en secreto practicaron siempre una forma híbrida de judaísmo nunca reconocida por las autoridades rabínicas dominantes. Sabbatai Zevi fue llamado el Mesías de Esmirna.

La secta Dönmeh en la actualidad controla por completo la moderna Turquía. Uno de los líderes cripto-judíos de los Jóvenes Turcos en Salónica era Mustafá Kemal Ataturk, el fundador de la República de Turquía, y descendiente directo de Sabbatai Zevi.

Cuando en 1913, Grecia consiguió la soberanía sobre Salónica, muchos cripto-judíos Dönmeh se trasladaron a Constantinopla, rebautizada como Estambul. El nombre del primer Emperador cristiano de Roma, Constantino, fue entonces borrado de la histórica ciudad. Otros Dönmeh migraron a la recién proclamada capital del régimen de Kemal Ataturk, Ankara, futura sede del poder político turco.

Los dirigentes Dönmeh de los Jóvenes Turcos, en alianza com el sionismo, tuvieron como objetivo central destruir a los armenios, en su gran mayoría cristianos. Los Jóvenes Turcos, bajo la dirección de Kemal Ataturk, también expulsaron a los cristianos griegos de las ciudades turcas y cometieron  un genocidio en escala menor con los asirios, que también eran principalmente cristianos.

´La diferencia entre un alma judía y las almas de los no judíos todos ellos en todos los diferentes niveles, es mayor y más profunda que la diferencia entre el alma humana y las almas del ganado´. Es una enseñanza típica basada en la Kabballah luriánica, la escuela de misticismo judío que dominó el judaísmo desde finales del siglo XVI hasta el siglo XIX.

Al entrar en serio conflicto de apostasia con otras doctrinas judías, simularon convertirse al catolicismo, e inflitrándose tomaron el control de la mayoría de Iglesias católicas en Polonia, Moravia, Ucrania, y otros lugares del este de Europa. Entonces, utilizaron el poder político captado para crear guerras y cometer atrocidades contra otras comunidades judías y el resto de la población.

Este credo satanista prevee la destrucción de dos tercios de los judíos, y la esclavitud y la destrucción de la humanidad. Son el culto cuyo credo mágico ha estado detrás de todas las guerras en su pretensión de alcanzar un nuevo gobierno mundial.

Existe la sobrada sospecha que el documento conocido como el Procolo de los Ancianos o Sabios de Sión, escrito a finales del siglo XVIII, es el texto secreto de una conjura de gran alcance urdida por Sabbatai Zevi y Jacob Frank. Este documento integra 24 protocolos que son esquema de un plan para el control global que desde entonces hasta nuestros días se ha deplegado al detalle, que está conspirando para destruir toda religión, y que visa someter todas las naciones bajo una tiranía satánica.

La historia moderna es la expresión de un siniestro plan multigeneracional ejecutado por una todo poderosa fuerza oculta, algo que coincide con los eventos de forma tal que no pueden ser explicados sino como la acción concertada bajo un único modo operandi.

Si se analiza las guerras mundiales, la formación del Estado de Israel, el convertir en esclavos de la deuda a países y ciudadanos, la consistente inclinación de los gobiernos nacionales para ir hacia un gobierno y una religion mundiales, todo resulta acorde con la profecía mesiánica del judaísmo.

Ello forma parte de ese plan multigeneracional judio para perpetrar un nuevo orden mundial y en el proceso destruir a la humanidad mediante 2.500 años de genocídio, según reza su doctrina demoníaca. En la actual etapa de aplicación han corrompido a todos los gobiernos islámicos de forma que se vuelvan contra si mismos en colusión con Israel, lo que pronto hará estallar otra gran guerra mundial.

Es exactamente lo mismo que sucedió antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando agentes judíos llamados nazis y bolcheviques se infiltraron y destruyeron Alemania, Rusia, Italia y otras naciones europeas.

En igual forma hoy el patrón se repite con Israel creando conflictos entre naciones de Oriente y los Estados Unidos, en la intención de enfrentar a los cristianos con el Islam en una Tercera Guerra Mundial que al devastar los imperios establecidos haga que de las ruínas el judaísmo pueda instigar el pretendido gobierno único del mundo.

El judaísmo gusta controlar el proceso del pensamiento y la opinión pública, algo que logran a través del sistema educativo, el control de los partidos políticos, la prensa,  la masonería y las sociedades secretas. Son capaces de crear y cambiar religiones en lo cual siempre hay invertido mucho dinero. Ello ha culminado en la plaga de los tele-evangelistas cristiano-sionistas actuales. Peligrosos depredadores de masas que han adaptado la teologia del odio e impulsan la creencia de la necesidad de la gran tribulación, en realidad una guerra nuclear que conduzca al rapto de los ´elegidos´ y a la segunda venida de Cristo.

El judaísmo se dinamiza por motivaciones entrelazadas en una pseudo-teología tanto política como religiosa basada en la idea de un Rey que regirá sobre el Mundo entero, con divina presencia desde un trono en el monte Sion en Jerusalem, donde estaría la sede del gobierno mundial. Cumplir las profecias mesiánicas no se logrará por intervención divina sino por medios políticos y económicos, y la única manera de lograrlo es destruir todas las naciones de las Tierra.

´La masonería es una institución judía, cuya historia, grados, cargos, símbolos, contraseñas y explicaciones, son de carácter judío desde el principio hasta el fin´. Isaac Wise.

El judaísmo es la masonería, la masonería es el judaísmo. Los masones no judíos nunca llegan a comprender que el trabajo más importante de todo masón es glorificar a la raza judía para disolver todas las fronteras y conducirla al poder global absoluto.

Junto a la masonería está la prensa como segunda arma al servicio del judaísmo. Con ello controlan lo que la gente piensa. Un puñado de corporaciones de capital judío tienen el control total sobre lo que los medios de prensa informan en el mundo.

La masonería es una religión basada en la creencia oculta que se encuentra en la Kabballah. Los cabalistas afirman que el verdadero nombre de Satanás es el de Yahweh invertido, porque Satanás no es una divinidad opaca sino la negación de Dios. Tampoco es un ente mas si una fuerza dual creada para el bien pero que igual puede servir para el mal. Como Portador de la Luz o Lucifer es el instrumento para la liberación y el libre albedrío, pero también un nombre del espíritu de la Oscuridad capaz de captar a las almas débiles, sensuales o egoístas.

´Si cualquier no-judío se niega a vivir una vida de inferioridad, entonces esto indica su rebelión y la necesidad inevitable de la guerra contra su misma presencia´. Cf. Mordejai Nisan, Kivunim (publicación oficial de la Organización Sionista Mundial), 1984.

Se le dice sionismo al plan de la banca internacional judía para dominar el mundo e imponer el orden global tiránico de una todopoderosa secta de super-ricos sin escrúpulos que plagiaron y deformaron para sí los ritos y los símbolos milenarios de la cultura hebrea.

En principio, el sionismo es un ateísmo talmúdico satanista de los paganos kazares o jázaros de raza asiática turquiyiko-mongol - restos de las hordas más sanguinarias que haya conocido la humanidad - que hasta el año 740 poblaron Askenaz, el reino de Kuzari o Khazaria, una extensa región del Caúcaso comprendida entre el mar Negro y el mar Caspio, parte de las actuales Georgia, Polonia, Rusia, Alemania, Crimea y Ucrania, quienes entonces desarrollaron un lenguaje propio conocido como ´yiddish´, surgido de la combinación de dialectos eslavos, lexicografía germánica y alfabeto hebreo.

A su vez, el gentilicio ashkenazí viene de la palabra asiria asguzai, que corresponde al personaje bíblico Ashkenaz, bisnieto de Noé, y origen del judaísmo centro-europeo.

Entre los siglos VIII y IX, por conveniencia política, los jázaros hicieron del judaísmo una religión de estado, atribuyéndose falsamente el linaje de Togarma o Torgamés.

Sem, Cam y Jafet fueron los hijos de Noé nacidos tras el diluvio. Los hijos de Jafer eran Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal. Mesec y Tiras. Los hijos de Gomer fueron Askenaz, Rifat y Togarma. Por lo tanto, las tribus ashkenazi y los usurpadores jázaros no son semitas ni tampoco descienden del patriarca Abraham.

El jázaro fue un dialecto huno-búlgaro hablado por tribus de la estepa euroasiática, origen religioso y étnico de los judíos ashkenazí y de los sionistas talmúdicos que se hacen llamar ´judíos elegidos por Dios´ con derecho a tener una patria ancestral en Palestina.

En 1823, sólo un puñado de judíos vivían en Palestina, y casi no tenían derechos bajo el dominio otomano. Las raíces del sionismo en las comunidades judáicas de Europa eran prácticamente nulas, el pensamiento de los judíos reunidos en absoluto fue practicante, y era inaudito un retorno judío a Oriente Medio. Pero desde ese momento, los movimientos espirituales del sionismo comenzaron en serio. Lucifer estaba a punto de otorgar poderes especiales a los profetas modernos como lo había hecho con los antiguos; las Claves para remecer a las naciones.

La creación en 1948 del moderno estado sionista de Israel en la Palestina ocupada, es una apostasía del talmudismo en la suposición que el regreso de los judíos a la ´Tierra Prometida´ era el fin de la diáspora y el hecho que apresuraría el advenimiento del mesías.

El Holocausto, mito del exterminio de seis millones de judíos - ni uno más ni uno menos - a manos del régimen nazi durante la segunda guerra mundial, fue el factor causal básico para la creación del estado de Israel. Obedeció a la razón de ser del judaísmo talmúdico: la redención por medio del sufrimiento y la prueba misma de que Dios los había elegido como su pueblo.

Así, el sionismo pudo afirmar ante el mundo que la creación del estado de Israel fue a consecuencia del sufrimiento judío, aunque en realidad era parte indispensable de la maniobra geopolítica sin la cual semejante impostura no hubiese sido posible.

Inmediatamente después del holocausto que nunca hubo, un nuevo Sión fue concebido en respuesta al anti-semitismo contra quienes no son semitas.

La familia Rothschild apoderó la creación del estado de Israel en la Palestina ocupada. Es muy apropiado que la bandera de Eretz[2] Israel luzca el hexagrama que aparece en el escudo de la casa de banqueros sionistas Rothschild. En realidad, este hexagrama de seis puntas no tiene nada que ver con el rey David, sino que es un símbolo ocultista referido al dios babilónico Renfán o Moloc. Durante el período del Segundo Templo (retorno a Sión, 538-142 antes de Cristo) la menoráh de siete brazos era considerado símbolo del judaísmo.

Las corrientes judías ortodoxas opuestas al sionismo desde entonces argumentan que Satán en su plan perverso e idólatra, habiendo desistido de mortificar a Israel mediante la persecución, optó por un método más sutil que involucraba Tierra Santa, y que por lo tanto el sionismo es una religión satánica que inevitablemente producirá otro falso mesías. La fundación de un estado secular invocaba al espíritu ateo del demos para imponer la oligarquía, y era contrario a los mandamientos de la Ley de Dios.

El verdadero pueblo de Israel y quienes profesan la auténtica fe judía tienen prohibido bajo juramento fundar un estado soberano. No puede haber una patria laica para los judíos y mucho menos tener una fuerza militar. Israel es vivir la Torah, un estado espiritual que para alcanzárse no necesita un lugar concreto en la Tierra, porque basta con guardar y seguir los mandamientos del Eterno.

Los jázaros ashkenazí que se desarrollaron en Europa actualmente se levantan entre todas las naciones y autoproclaman ser los herederos del mundo.

En resumen, los judíos talmudistas no tienen cualquier derecho a una reclamación histórica de lo que sea que llamen la tierra de Israel, porque ellos no son judíos bíblicos y ciertamente no son semitas.
Los pueblos semitas son los que están situados en el norte de África, incluyendo Sudán, Etiopía y Oriente Medio, desde Siria e Irak hacia Omán y Yemen en el Sur.

Los verdaderos orígenes de quienes hoy se dicen ´judíos´ se remonta a los jázaros que en la Edad Media poblaron en el Cáucaso una extensa región que se llamo el reino de Khazaria. Tribus turco-mongolas paganas de ancestros sumerio-cananeo-fenicios adoradores del falo - cuya marca es el inefable obelisco - y que siempre realizaron sacrificios humanos rituales.

Por ende, el término anti-semita como sinónimo de ´anti-judío´ carece por completo de sentido y es un cruel engaño, puesto que se basa en confundir a la víctima con el verdugo, que son los sionistas, auto-considerados una raza humana elegida y superior. Si la historia del verdadero pueblo judìo ha sido trágica para las naciones que los han acogido se debe a que tras bambalinas sufrieron y sufren el embate sionista, cuyo mayor vicio es el parasitismo buitre que vive a expensas del trabajo y la fortuna de la gente y las sociedades.

Fundado en la farsa de ser la ´Decimo Tercera Tribu de Israel´, en la promesa que a la llegada del mesías el sionismo poseería la llave de la riqueza mundial, ha arrasado sistemáticamente naciones y exterminado al verdadero pueblo judío, destruyendo la propiedad privada para captar desde los estados bajo su control el patrimonio de todos.

Los sionistas se jactan de controlar los Estados Unidos y también que los gobernantes estadounidenses que ellos seleccionan lo saben. En última instancia, el rol del presidente norteamericano es apoyar las decisiones sionistas. En una forma deliberada, planificada y sistemática, las leyes, la política, el arte y el entretenimiento, se han vuelto profesiones sionistas.

Tras el fin de la segunda guerra mundial, el sionismo plagió sin ambages el término ´semita´, que comenzara a utilizarse en el siglo XIX para describir el origen ancestral y una categoría lingüística que designa a una amplia variedad de pueblos hablantes de lenguas semíticas y sus culturas.

´Semita´ proviene de Sem, quien según el Antiguo Testamento fue hijo primogénito de Noé de quien descenderían hebreos, asirios, babilonios, elamitas, canaanitas, y los actuales pueblos árabes de Oriente Medio.

De manera que a través de la propaganda intensiva y el poder político, los sionistas definieron el ´antisemitismo´ como equivalente de atacar a unos pocos individuos muy poderosos.

En la década de 1850, los conspiradores internacionales organizaron reuniones para llevar a la unión transnacional de grupos nihilistas, ateístas y otros subversivos, en lo que después se llamaría ´comunismo´, el arma suprema para aterrorizar al mundo. El sionismo fue una estrategia de quienes a nombre de la banca internacional usurparon la simbología semita confinada por el judaísmo histórico.

El nacionalismo había surgido en Europa como una forma de emancipación colectiva de los pueblos y acabó imponiendo un sistema de segregación. Los judíos serían identificados como un pueblo distinto, el pueblo judío, y como tal quedaría discriminado. No formaría parte de las naciones que estaban naciendo.

Muchos judíos protestaron y denunciaron este plan. Querían integrarse a las naciones nacientes, se identificaban con las ideas libertadoras de la época. Pero sus voces fueron gradualmente reprimidas por la destructiva alianza que el ´anti-semitismo´ de inspiración sionista ya había sellado. Era el arma última que sería usada contra ellos; la más mortífera, porque funcionó como una progresiva bomba de tiempo que iba atacándolos desde dentro.

El sionismo político nació en el siglo XIX de los escritos de Theodor Hertzl, quien crea lo que llamó anti-semitismo para ocultar la estrategia de exterminio contra la diáspora judía en Europa. Un pueblo distinto que no pertenecía a la nación en la cual vivían, fenómeno generacional que marcaba al judío como diferente. No era la religión ni tampoco la cultura, pues muchos judíos perseguidos compartieron y se identificaban con la misma cultura de las naciones donde vivían.

´Es esencial que el sufrimiento de los judíos se vuelva peor. Eso ayudará en la realización de nuestros planes. Se debe inducir a los anti-semitas a liquidar la riqueza de los judíos. Los anti-semitas nos ayudarán así a reforzar la persecución y la opresión contra los judíos. Los anti-semitas serán nuestros mejores amigos´. Theodor Herzl.

En realidad, al proponer el sionismo político, Hertzl estaba sentando la tesis de sus supuestos enemigos, los anti-semitas.

Cuando Adolf Hitler fundó el nazismo, una ideología de supremacía racial aria, sólo condujo masacres de judíos europeos con apoyado decisivo del sionismo, visando la construcción del Estado de Israel.

Adolf Hitler, considerado tal vez el peor enemigo de los judíos por la mayoría de los historiadores, negoció directamente con los sionistas y colaboró activamente con ellos en las masacres que su régimen asestó a los judíos de Europa.

Despues, todos los judíos que se fueron voluntariamente de Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, e incluso una vez empezada, pasaron a ser conocidos como ´sobrevivientes del holocausto´ y tienen derecho a los pagos de reparación tras el fin de la guerra.

Esto se debe a que la definición de superviviente del holocausto es la siguiente: cualquier judío que viviera en un país mientras este estaba bajo el régimen nazi, bajo la ocupación nazi, o bajo el régimen de colaboradores de los nazis, así como cualquier judío que huyera del régimen o de su ocupación.

Es de dominio público la decisión de la Organización de las Naciones Unidas en 1947 de apoyar de modo decisivo la partición de Palestina y la creación de un Estado sionista, lo que hizo a Adolf Hitler colaborador mayor del sionismo, ya que de manera indirecta contribuyó a la conversión masiva al sionismo, tanto de judíos como de personas de otras creencias y confesiones.

El sionismo es sin duda la peor forma de anti-semitismo. Como ideología, es un conjunto de falacias diseñadas para confundir y reemplazar la condición natural del hombre por la de miembro de una secta fundamentalista ultra-violenta.

Este esquema permitió fomentar futuras guerras y revoluciones, en último término financiadas por la banca Rothschild al servicio del Vaticano encriptado por el judaísmo. De igual manera, pagaron a los ideólogos y políticos más conspicuos del comunismo, vuelto en arma secreta y caballo troyano de la conspiración, quien, bajo diferentes nombres, iban a organizar, financiar, dirigir y controlar todas las organizaciones internacionales mediante la infiltración de sus agentes en posiciones ejecutivas.

El emblema de la bandera de Israel es una versión en azul del hexagrama conocido como la ´estrella o escudo de David´, con una raya arriba y otra abajo que representan los ríos Nilo y Eúfrates, algo que deja claro las ambiciones territoriales sionistas de un Israel según sus fronteras bíblicas. Ello significa la inclusión de Irak, Siria, Jordánia, Líbano y partes de Arabia Saudita.

Este utilización del hexagrama disfraza el símbolo ocultista de Moloch, un demonio dispuesto para los sacrificios humanos sangrientos, como también lo es de Astartot, el señor tesorero del infierno. Debido a que se compone de seis líneas, tiene 6 sectores triangulares y seis puntos, lo que es considerado un símbolo de Satanás.

El hexagrama en la bandera de Israel representa pues el 666 o número de la bestia, que también se utiliza para representar a Saturno - nombre esotérico de Satanás - siendo el sábado su día semanal a él dedicado. Esto refiere que a quien muere en nombre de Israel hace un sacrificio a Satanás.

´Fue la arraigada sed de sangre de los judíos la que los condujo a seleccionar como su principal festividad ´religiosa´ el Banquete de Purim, que celebra su masacre de los inocentes´. Eustace Mullins.



´¿Está Dios presente entre nosotros o no?…entonces vino Amālech.´ Éxodo 17:7-8

En el mundo antiguo los judíos fueron conocidos como un pueblo primitivo de bandidos y mercenários.

El mayor enemigo de judaísmo se llama Amālech o Amalek (hijo de Esaú, primogénito de Isaac). Lo odian y luchan sin cuartel por exterminarlo completamente. Fue el primero en rechazar a los judíos y sienten que cualquier desafío que lo muestre les hace vulnerables a la verdad rabínica establecida y revelada.

En Neguev, Rebeca, la esposa de Isaac, hijo del patriarca Abraham, dio a luz gemelos de carácter y temperamento completamente distinto y cuyos respectivos descendientes lucharían entre sí durante cientos de años. Esaú, un fornido cazador, era el primogénito e hijo favorito de Isaac, mientras que Jacob, delicado y sensible, era el hijo predilecto de su madre.

Aunque Esaú era el heredero legítimo de la promesa divina, Rebeca disfrazó a Jacob cubriéndolo con una áspera piel de cabra y lo presentó ante el lecho de Isaac moribundo para que el patriarca, ciego y debilitado, lo confundiera con Esaú y le concediera involuntariamente la bendición de la primogenitura debida a Esaú, quien enseguida descubrió la treta y la bendición robada. Pero nada podía hacer ya.

Entonces Isaac prometió a Esaú que sería el progenitor de los edomitas, moradores del desierto. Así se establecían los pueblos de uma inmensa región que engendró otras tribus beduínas, siempre en conflicto con los descendientes de su hermano, Jacob, que le había arrebatado la divina primogenitura mediante uma treta de Rebecca. Enseguida Jacob huyó de la cólera de su agraviado hermano marchando lejos hacia el norte, a Canaán.

Jacob tuvo doce hijos: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, Dan, Neftalí, Gad, Aser, José y Benjamín. Ellos constituyeron las doce tribus de Israel y dos reinos: el de Judá, al Sur, compuesto por las tribus de Judá y de Benjamín, y el de Israel, al Norte, integrado por las restantes diez tribus.

Los rabinos imparten la doctrina de que la Divinidad se revela totalmente cuando erradican a Amalek por dentro y por fuera. La duda sostenida por los judíos es la causa del poder de Amalek, que resulta el perpetuo continuador de tales dudas.

Amalek atenta enfriando el fervor de la gente: ´Por supuesto que Dios existe. No estoy intentando que dudes sobre ello. Pero ¿se encuentra realmente entre nosotros? ¿Se preocupa Dios por lo que está pasándote? Dios es tan grande y omnipotente, tan por encima de la naturaleza y el orden físico, que no puede estar realmente metido en todos los detalles´.

Este desafío asusta al judaísmo porque lo torna blasfemo e intrascendente a los ojos del Creador.

´Voy a ir más lejos todavía. Les aseguraré que no solo existe un Poder Mayor, estoy además dispuesto a creer en la existencia de un Dios que está constantemente recreando el mundo cada segundo. Pero deben admitir que aún así, Él no se encuentra entre nosotros; Su participación es solo muy general´. Amalek.

La aceptación de la duda que siembra Amalek hace al judio creer que Dios ha abandonado por completo la Tierra. Esto lleva a la peor conclusión posible; causa que el judío creyente abandone su espiritualidad materialista.

El estudio de la Torah es una búsqueda intelectual, y como disciplina teórica, debe ser aplicada en la acción. Para combatir a Amalek, deben ir más allá de la razón, a un lugar en donde toda explicación sea irrelevante.

Según la Kabballah, las primeras dos letras de Dios reflejan intelecto y emociones, el conocimiento de la existencia de Dios y su amor y temor hacia Él. Las últimas dos letras reflejan en cumplimiento de la Torah y las Mitzvot (Mandamientos).

Amalek es real, y su meta exterminar a los judíos por la aplicación práctica de la palabra de Dios, cuyo nombre mismo resulta así disminuido e incompleto.

En términos bíblicos, los amalecitas o amalequitas son el nombre de una nación nómada del sur de Judea. Los amalecitas fueron hebreos llamados ´los primeros de las naciones´ y considerados poseedores de la península del Sinaí.

En todo caso, el territorio atribuido por la narración bíblica a los amalecitas desde ´Havila hasta llegar a Shur´, es descomunal. Está en el extremo oriental de las fronteras de Babilonia, lo que significa identificar la tierra amalecita con el norte de Arabia, desde Egipto hasta el Eúfrates.

Los escritores árabes han atribuido gran importancia al nombre de los amalecitas, de quienes creían haber gobernado sobre Arabia y el Alto Egipto.

Los amalecitas se asocian especialmente con la tribu de Judá. Siempre hostiles a Israel, Saúl y David emprendieron una suerte de guerra sagrada contra ellos.

En la literatura rabínica, Amalek es el azote divino que atacó sistemáticamente al pueblo de Israel después de haber salido de Egipto como nación libre, y contra el cual se librará la guerra hasta que su memoria sea borrada para siempre. Amalek se convirtió en el prototipo del enemigo de Israel, e incluso es sinónimo de Roma.

Los judíos preparados en Babilonia alteraron y fabricaron las Escrituras para encubrir sus propósitos. Allí aprendieron el empleo del dinero como medio y unidad de intercambio para apropiarse de la riqueza de todos y por eso que siempre tratan de asegurar sus préstamos con impuestos a la producción y de ese modo - condenados como son a un perpetuo vagar por el mundo - esclavizar personas y destruir naciones.

El poderío militar de Roma dio el golpe de gracia a Israel y Judá en el año 70 después de Cristo. La derrota archivó el problema judío para el Imperio romano. Pero, revestido con una pompa sediciosa, el cristianismo irrumpió como la fuerza que bien pudo haber sido la ejecutora de la venganza judía contra Roma. Esa expectativa generó un espectacular salto del devenir histórico, una nueva religión sincretista de helenismo, semitismo, paganismo y judaismo, que encontró en las grietas de un imperio en decadencia el habitat propicio para un parasitismo incrustado y una hegemonía finalmente incontestada de la Iglesia Católica.

En el 135, Roma finalmente condena a los judíos a la diáspora en los dominios de su Imperio. De ello surge el odio mortal que los judíos profesan contra Roma y el Catolicismo.



´Por lo que se refiere a nuestra política secreta, todas las naciones se hallan en estado infantil, y asi también sus gobiernos´. Protocolo de los Ancionos o Sabios de Sion (XV).

El mundo está dominado por personas muy diversas a las que uno se imagina y que tras bambalinas se encuentran en permanente acecho.

La sospecha hace presentir que la Historia tiene una dimensión desconocida, que una inteligencia superior ajena a la Humanidad se oculta tras los acontecimientos y los dirigentes aparentes, y que muchas presuntas causas no son sino efecto de una acción subterránea.

En particular es importante comprender el propósito de generar una mentalidad pseudo-científica, creada únicamente para los fines del plan preestablecido: el modo científico o positivo de concebir la Historia cabe en ello y sirve al objetivo de distraer sistemáticamente la mirada del plano donde obra la verdadera causa.

Siendo la mente moldeable hacia el ámbito de lo elemental e instintivo donde es incapaz de prever las consecuencias que conducen una causa presentada bajo la perspectiva dada, es precisamente este aspecto de la mentalidad coherente entre los ´elegidos de Dios´ el que está haciendo la diferencia de grado entre quienes ven los hechos pero no los prevén y son incapaces de inventar causa alguna, a no ser material.

No es mera casualidad sino una hipótesis de trabajo sostener que al respecto existe una idea-base cuya verdad se reconfirma a través de su capacidad de organizar, en una investigación inductiva, un conjunto de hechos aparentemente esparcidos y espontáneos, haciendo resaltar su lógica y su dirección única.

Es obvio de que la Historia de los últimos tiempos presenta las fases de una obra sistemática y progresiva de destrucción espiritual, política y cultural.

Conviene asentar el hecho impresionante de que las fases y las vías de la destrucción corresponden de manera precisa a lo verificado en la Historia de los últimos tiempos, de como los jefes de distintos gobiernos, los dirigentes aparentes de diversos movimientos y todos aquellos que durante el último siglo han hecho la Historia, hubiesen sido sino ejecutores inconscientes de otras tantas partes de un plan establecido, pre-anunciado desde hacía mucho tiempo, que se sujeta a la situación mundial y que nunca como hoy indica su ritmo.

La Historia misma ofrece una prueba de veracidad sobre la conspiración judia-masónica de una dimensión tal que contra ella todas las acusaciones de sus adversarios resultan impotentes.

Desde 1776, el judaísmo y sus masones cabalistas denominados Illuminati tuvieron un programa bien definido:
1. abolición de todo gobierno organizado; 2. abolición de la propiedad privada; 3. abolición de la herencia; 4. abolición del patriotismo; 5. abolición de todas las religiones; 6. abolición de la familia, la moralidad; control de la educación de los jóvenes; 7. creación de un gobierno mundial.

Mediante una deformación materialista del mito mesiánico, las armas ideológicas más poderosas subordinan su movimiento a una finalidad estructurada para la destrucción de todo resto superviviente de verdadero orden y de civilización diferenciada.

Una táctica oculta guía hacia igual fin los conflictos internacionales más decisivos, que la plutocracia sionista arma militarmente, en tanto por otra parte la ideologia judeo-masónica del liberalismo y de la democracia prepara oportunos frentes, revelando los hilos comunes de la guerra secreta de acción específicamente judia.

Uno de los medios que las fuerzas disimuladas emplean para defenderse consiste en hacer que tendenciosamente converja toda la atención de sus adversarios sobre aquellos que sólo en parte son causa real de determinadas subversiones, y señalando de este modo una víctima expiatoria, conquistan toda la libertad para proseguir en su juego.

Las principales ideologias son instrumentos de destrucción que efectivamente han aparecido con tal significado en la Historia - sean liberalismo, cientificismo, racionalismo, u otros - que por lo demás son los últimos alcances de una cadena de causas complejas que no pueden concebirse sin antecedentes tales como el Renacimiento, la Reforma, la Contra-Reforma o el Calvinismo.

La falsa paradoja entre capitalismo y comunismo fue parte de una matriz de confrontación dialéctica para destruir las raíces del cristianismo. Todo lo que ocurre hoy sigue ese mismo precedente histórico, que a su vez es una continuación de la guerra y la violencia extrema perdurables suscitada por el judaísmo en su busca sistemática de ofrecer la solución final para acabar con tales horrores mediante un gobierno mundial bajo su cetro en el que ya no existan países, naciones ni religiones que puedan ser contricantes bélicos, con el objetivo último de cumplir las profecías mesiánicas y la utopía de una dictadura global tiránica de un Israel sionista.

Realmente no se puede creer que tantos acontecimientos que se han resuelto en otras tantas victorias del judaísmo sean casuales, ni tampoco la presencia inefable de judíos o sus emisarios en todos los principales focos de la moderna subversión social, política y cultural.

Algo de carácter abstracto y providencial anterior al Estado de Israel lo ha mantenido unido - a pesar de la dispersión, los ideales y exponentes del judaísmo - y facilita el dominio universal que tiene prometido el falso Israel, como célula inasimilable en todas las naciones, pueblo insumiso en el interior de todos los pueblos, y en algunos casos hasta Estado dentro del Estado.

Es un hecho que dondequiera que el judío ha obtenido la emancipación y la paridad, no se ha servido de ellas para ponerse en relaciones normales con la gente, sino para escalar inmediatamente los principales puestos de mando y las posiciones sociales privilegiadas, y desde ahí desarrollar manifiestamente una hegemonía verdadera.

No es casualidad que en todos los países donde los principios de la democracia y del liberalismo prevalecieron, el judío invadió parasitaria y autoritariamente los estratos más altos de la cultura y de la sociedad, ejerciendo una acción destructora indudable, para establecer el plan de una verdadera guerra secreta con las características de conjura racial.

Es una especie de fatalidad que el judío se sienta inducido, más o menos conscientemente, a toda agitación y subversión, a un trabajo incesante de corrosión cual dínamo de la inaudita fuerza oscura y disgregadora que ha mantenido en pie y ha conservado igual a sí mismo al falso Israel, tenaz y solapado a través de los últimos siglos.

La internacional revolucionaria y la internacional financiera responden a los objetivos estratégicos escondidos tras el escenario que da impulso a la Historia. Hay que ser muy ingenuo para creer que tal agenda es simple casualidad.

Ha sido un sistemático envilecer removiendo todo punto de contacto, de tornar problemática cualquier certeza, subrayando tendenciosamente todo lo que hay de inferior en el hombre, de esparcir una especie de pánico que favorezca el abandonar colectivo y así allanar el camino para una acción oculta, deliberada y unitaria de las fuerzas obscuras de la subversión mundial.

Paradígma que es un edicto imperial, una forma superior de autoridad absoluta e irresistible por derecho divino, un régimen de castas, un gobierno en manos de quienes poseen un conocimiento trascendente en su poder.

Plan maestro que delata la presencia de potencias ocultas que otorgan al judaísmo el derecho a considerarse ´pueblo elegido´ y a reivindicar para sí un Imperio cuya condición previa consiste en dominar y destruir a las otras razas, y que incluso delira para logralo con la aparición fantástica de un Anticristo.

A través de los siglos se puede rastrear la potencia de propagación de una Secta invisible que se oculta en las religiones y los gobiernos. Ningún ejemplo es suficiente por sí mismo para explicar el terrible poder de penetración devastador y destructivo de una sociedad subversiva secreta jamás igualada en la Historia.

Solo cabe preguntarse ¿cómo puede el judío hacer esto, cómo puede cometer semejante ultraje de la condición humana? Y pienso que apenas hay una respuesta: Son la mano ejecutora de algún todopoder que se nos esconde.



¡Ay de los que esconden la Verdad! ¿Creen que podrán escapar de la Justicia Última? ¿Acaso temen que la gente por tanto tiempo defraudada y engañada de igual forma les combata? Todo llegará. Hacen mal en demorar la Verdad, ésta será revelada tanto si quieren como si no.

Ese hálito es el que salió de Abele (María) a la que la mano de los Kain (judios) ha matado, y la descendencia de María le acusa hasta que su raza sea eliminada de la faz de la Tierra y que su raza desaparezca de la raza de los hombres.…

Te envío del Cielo el Libro que contiene la Verdad de tu destino y de las tres humanidades - la blanca, la negra y la amarilla - para que puedas juzgar a los hombres según el modelo nuestro.
La obra escrita del primer libro tuyo servirá de prueba y testimonio por la alta capacidad y justicia de tu ciencia.

No te enfurezcas con los impostores. Serán ridículos y se mofarán de ti pero tú conoces la Verdad del futuro y ellos no. Conocerás cada vez la Gloria de tus dos nuevos Resurgimientos y ellos la espantosa miseria del ardiente suplicio eterno.

Decidles y explicarles como nada puede escapar a mi conocimiento. Conozco los misterios de los Cielos y tengo el ojo abierto sobre las acciones de los humanos de todos los Globos.

Decidles: ¡Tardaré! Iré lentamente como el caracol, pero un día inevitable para todos les mostraré y demostraré los crímenes que cometieron a lo largo de los siglos.

Decidles: Yo Todopoderoso poseo los velos de la noche y las luces de la luz que ilumina los Globos. Vuestros sabios no saben ni entienden nada. Tienen una venda en los ojos y no pueden quitársela pues no saben ni ven que la tienen.

Zar de los Ele, verás como los profesores de la cultura prostímera de los idólatras corromperán esas escrituras nuestras. Esconderán los textos auténticos que hablarán de la Ciencia y del Poder futuro.

No deberás parar un instante en descubrir sus fechorías, sus falacias, sus fraudes.
¡Pagano...! Dios te advirtió de no dividir y ensangrentar las tierras del Lebanon, Siria y Tarsais...

Ahora ya no te advierte de nada... No te amenaza para que pares el brazo, la lengua o la pluma... Tu castigo está ya establecido... Dichosos serán los verdaderos Creyentes, los cuales podrán presenciarlo antes de morir, puesto que nunca serás capaz, en ningún momento, de parar la arena del tiempo...

Dirán: Si eres Dios, entonces es que eres hijo de Dios. Diles: No soy hijo de Dios Altísimo pero si soy el Dios Be. Dios Todopoderoso no dirige el Universo de la raza blanca junto a otro ser humano pero tú me sucederás al final de tu tercera vida en esta Tierra según lo acordado.

Aniquilamos a las primeras generaciones, como prueba, guía y misericordia para los hombres.
¡Oh Dios Mio! ¡El Globo Justiciero ejecutará tu Suprema Voluntad! Ya ha realizado la mitad de su curso. En su filo menguante los malos humanos hallarán su castigo. EL no será nada en su papel de Mesías, más tras su muerte lo será Todo ya que por fin habrá concluido su Trinidad en esta Tierra aleccionadora, tal como Vos me lo hicisteis escribir en el Libro Sagrado.

AMEN EGI IS ALUN ´el verdadero Poder es el Poder Final´

BIBELE.




[1] Para pesar de sus pronenitores Isaac y Rebecca, Esaú esposó a Judit, hija de Beeri y Basemat, heteos de la tribu de Het (hijo de Cannan, hijo de Cam, tercer vástago de Noé) receptores de la maldición de Cam y quienes pervirtieron a Dios.
´Y dijo Rebecca a Isaac: Fastídio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como éstas, de las hijas de ésta tierra. ¿para qué quiero la vida?´ Génesis 27:46.

[2] Eretz Israel es el término en hebreo que el sionismo dio a la ´Tierra Prometida de Israel´ y el nombre que tomó el primer asentamiento en Palestina bajo mandato británico entre 1919-1948 patrocinado por los Rothschild.
James Armand de Rothschild donó el edificio del Parlamento (Knéset) y Dorothy de Rothschild la sede de la Corte Suprema.
´He aquí, yo entrego la sinagoga de Satanás a los que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten´. Apocalipsis 3:9.